06 julio 2009

Amaragura ad nauseam

Si hago un poco más de bilis se me va a salir el puto veneno por los ojos

Gaueko amargado dixit

18 junio 2009

El hambre de posguerra


El hambre de posguerra es un símil que considero bastante acertado y hace referencia a una situación relativamente común en mi círculo social.

El concepto viene de observar a las generaciones anteriores, las que han padecido hambre. Es frecuente observar en ellos una actitud hacia la comida que nos extraña. Procuran siempre que abunde, tener comida en casa, no dejar nunca nada en el plato, comer sin hambre cuando es gratis... se nota que le dan a la comida una importancia que no compartimos los de mi generación.

Ahora trasladad la idea a un plano sexual. Muchos, a diferencia de lo que el espejo de feria con que veo a los demás me hace creer, hemos pasado una adolescencia sexualmente poco activa. No hemos catado apenas el "sexo alegre y sin compromiso" tan mencionado en este blog. Durante "los años golfos" por excelencia hemos golfeado más bien poco, y hemos perdido la virginidad con 18 o 20 años, tenido una o dos novias y estado con menos mujeres que contar los dedos de una mano.

La huella que nos ha dejado, la secuela, se podría considerar como inmadurez. Nunca hemos saciado el deseo de golferío adolescente, lo cual a la hora de plantearnos relaciones de más alto nivel (sobretodo a medida que vamos llegando a cierta edad) supone un obstáculo. Tenemos esa espina clavada: "Siempre lo he deseado, nunca lo he tenido, y si me comprometo de forma seria estaré renunciando a tenerlo nunca".

Cuando se lo he planteado a gente que no ha pasado por ello la respuesta era invariable: "He golfeado en mi adolescencia, hasta que vi que no era lo que quería, que no me satisfacía, y comencé a buscar algo más serio". Resulta curioso pensar en ello como una evolución, como un paso previo imprescindible para poder alcanzar cierta "madurez sexual", en la que lo físico, el sexo, y la variedad no tengan tanto peso.

De mi ciudad, en el norte de España, se suele decir que "follar más que pecado es milagro". De hecho se rumorea que las chicas de aquí, tan inaccesibles, cuando van a estudiar fuera se sueltan la melena y se "ponen al día" de todo lo que no han vivido. Ahora bien, una vez saciadas, cuando vuelven retoman sus viejos hábitos.

Personalmente me asusta pensar que he quedado atrapado de alguna forma. Me doy cuenta de que la idea del golferío me aterra: no sé si sería capaz o si (más probablemente) saldría huyendo de una situación así. Y eso a pesar de que sigo deseándolo y (quizá) no valorando por ello como debo otro tipo de relaciones. Con lo cual ni sexo alegre sin compromiso ni relaciones serias. Vaya panorama...

Quizá todo se reduzca a aquella frase de Uma en Beautiful Girls
"Creo que los chicos de por aquí le dais demasiada importancia al sexo"

Imágen tomada prestada de aquí.

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21 mayo 2009

Propuesta: La paternidad como opción

Recientemente me ha dado por ojear algunos dilemas éticos y he dado vueltas a la ley de violencia machista de género contra las mujeres doméstica, que veo terriblemente injusta. La consecuencia de semejante cruce de temas ha sido la siguiente pregunta: ¿Como se debería afrontar la paternidad no consensuada en una pareja?

Hoy en día la gente decide tener descendencia. Los anticonceptivos actuales garantizan casi al 100% y nadie se plantea a priori qué hará si su pareja queda encinta a menos que el sexo sea con ese fin.

Veamos las posibles situaciones en caso de embarazo no planificado y sus consecuencias:

1- Ambos desean tenerlo - Lo tienen
2- Ninguno desea tenerlo - No lo tienen (o se da en adopción)
3- Él quiere tenerlo y ella no - Ella decide y aborta. Él se resigna y apechuga con la situación (y los posibles daños emocionales o psicológicos).
4- Él no quiere tenerlo y ella sí - Ella decide y lo tiene. Si él no lo acepta por las buenas se le demanda y obliga judicialmente a pasar entre un 20% y un 30% de su sueldo (+ la mitad de gastos extra) para la manutención del retoño durante un mínimo de 16 años (hasta que se emancipe).

De las 4 situaciones posibles 2 son conflictivas, y en ambas sale perjudicado, en mayor o menor medida, el varón. En la primera emocional/psicológicamente y en la segunda, además de ésto (y con mayor gravedad), económicamente.

Una vez concretada la injusticia veamos las posibles soluciones:

Primer caso; él quiere tenerlo y ella no:
A) Obligar a la mujer a tener al hijo y en cuanto nazca otorgarle la custodia al padre.
La verdad, es una solución muy gore. Obligar a una mujer a continuar un embarazo que no desea es muchísimo peor que lo que pueda sufrir el padre por su hijo no nacido. Descartado.
B) ...
Ésta situacion se queda mejor como está acualmente.

Segundo caso; él no quiere tenerlo y ella sí:
A) Obligar a la mujer a abortar.
De nuevo es una salvajada. El "nosotras parimos nosotras decidimos" parece justo. No veo de recibo obligar a una mujer a tener o no tener un hijo. No obstante esa decisión no las atañe únicamente a ellas. "Salpica" al padre y mucho.
B) Eximir al padre de la compensación económica.

El padre biológico quedaría reducido a un donante de semen (que no tienen ninguna responsabilidad sobre sus hijos biológicos) y el hacerse cargo de la criatura pasaría a ser algo opcional para él.
Hoy en día las mujeres trabajan, pueden mantenerse a sí mismas y a un hijo. Existen las madres solteras. No es necesaria como antes la figura del padre como encargado de la manutención de la familia.

¿Qué es lo peor que podría pasar?
Lo más común: Una mujer se queda embarazada. El hombre no quiere ser padre. Ella, por el motivo que sea, decide tenerlo (la decisión, como ahora, recae exclusivamente en ella). Tiene el crío y lo mantiene sin ayuda del padre biológico.

La peor consecuencia posible sería que un hombre supiera del embarazo y mintiese diciendo que se haría cargo o cambiase de opinión antes del nacimiento. Se pasaría el plazo para abortar y la mujer se vería con un retoño que quizás no habría tenido de haber sabido que lo mantendría sola. Claro que también podría darlo en adopción si no se ve capaz de mantenerlo sola.

Los "hijos sin padre" siempre podrían ser adoptados por una futura pareja de la madre que asumiría las obligaciones actuales hasta la emancipación.

¿Qué es lo peor que PASA ahora?
Dejando a parte las que buscan quedarse embarazadas de algún famoso para vivir de la pensión, un caso hipotético sacado de un foro de derecho:

"Te casas, tienes dos hijos y a los tres años descubres que no son tus hijos. Por otra parte, tu mujer pide la separación o el divorcio, se queda en usufructo con un piso que era tuyo, tienes que pagar una generosa pensión de alimentos, al poco mete en ese piso a un compañero sentimental que resulta ser el padre biológico de los niños. Tú, por otra parte, te quedaste en la calle y con 300 euros al mes para vivir. Esto si que es buen ejemplo del dicho “tras cornudo, apaleado” y puede ser más común de lo que nos imaginemos. Legalmente no podrías hacer nada, pues eres el padre por el hecho de figurar así en el registro."

Y para que nadie me tache de exagerado un caso real:
Un hombre condenado a pagar la manutencion de un hijo que se ha demostrado mediante ADN que no es suyo.

Y otro:
Pareja de lesbianas quiere tener un hijo. Un amigo les hace el favor donando semen. A los 4 años la pareja se separa y la madre le demanda legalmente. Es condenado a hacerse cargo de la manutención.


Creo que nadie me negará la situación de injusticia que se da actualmente.

¿Posibles soluciones?
La mejor que se me ocure es que a la hora de rellenar en el registro civil la inscripción del nacimiento firmen quienes se comprometan a hacerse cargo de la criatura. Si la madre está sola firmaría ella. La persona que firmase junto con la madre sería a todos los efectos el padre legal del recién nacido. Una lesbiana que se divorciase podría exigir "paternidad" a su antigüa cónyuje y una madre soltera constaría como única responsable.

Incluso sería recomendable dar un pequeño plazo para que los desconfiados pudieran hacer el famoso test de ADN y confirmar después su compromiso de paternidad. (Pasa más a menudo de lo que se cree)


¿Opiniones al respecto?

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18 mayo 2009

Apatía + Anhedonia

= Un estado de ánimo bastante jodido.

La apatía es la falta de emoción, motivación o entusiasmo. Es un término psicológico para un estado de indiferencia, en el que un individuo no responde a aspectos de la vida emocional, social o física.

La anhedonia es la incapacidad para experimentar placer, la pérdida de interés o satisfacción en casi todas las actividades. Se considera una falta de reactividad a los estímulos habitualmente placenteros.

Aterra pensar en semejante estado de forma extrema y a largo plazo.

Creo que no hace falta que diga nada más.

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07 mayo 2009

Mis propias visitas WTF!!!

Parece que es tradición que en algún momento de la vida de un blog el autor, aburrido, se pone a curiosear: ¿qué ha buscado la gente en google para que les haya llevado a mi blog?
Y claro, uno encuentra de todo. Tengo algunos HOYGANs que querían información sobre:

Al ensender ordenador mi sale no puede encontrar win.com
dedarse en camas con homdres
esperimentos dele umanidad
predicas acerca del destierro de luzsifer


Que dentro de lo que cabe es más o menos normal. Pero tengo otras que inevitablemente me hacen exclamar un ¡pero qué coño...! Veamos algunos ejemplos:

"Me lo hice con 2 tíos" ¿A la vez?
chicas haciendo guarradas con la mierda Ésa me la sé, 2girls1cup. Por cierto, estás enfermo.
como saber con cuantos hombres ha estado mi novia Si lo buscas en google es que ella no quiere decírtelo. Si no quiere decírtelo...
denominar mujer que nunca ha tenido novio una feminazi la denominaría liberada. ¿te vale?
desde una perspectiva psicologica ¿que posicion tiene el autor respecto a la falta de autoridad adulta sobre un grupo de niños? el seor de las moscas Macho, que google es potente, pero no te va a hacer la tarea de clase. ¿Después de ésto qué buscaste? ¿"Redacción de 100 palabras sobre las causas y consecuencias de la revolución francesa"?
experimentos para elaborar betun los niños ¿ein? ¿Experimentos para hacer betún de niños o para que los niños hagan betún?
mi novia se la ha chupado a otros antes de conocerme ¿Y les gustó? Si es así, ¿me la presentas?
putas que busquen pollas de chicos de 13 a;os ¿Muy joven empiezas no? No busques por internet, díselo a la Jenny que seguro que no le importa... Por cierto, tu padre debería instalar un programa de control parental. Oh, y defecto de profesión, tienes el teclado configurado en windows en idioma inglés, por eso tienes ; en vez de ñ :P
tabaco de liar amarillea los dientes mas que el tabaco normal ¿En serio? No lo sabía. Gracias por la información.

En algunos me lo explico, pero otros... ¿cómo funcionan las tripas de google para que les haya salido mi blog?

Pena que sólo tengo estadísticas de hace unos pocos meses, porque es un diamante en bruto xD

06 mayo 2009

Se me han derretido las alas...


...y me he dado un guarrazo que no veas.
Ya son 2 meses arrastrándome, roto, por el suelo.



De alguna forma he conseguido desligar el decidir que voy a hacer algo con el hacerlo. Es absurdo, lo sé. Quizá te pase algo parecido con el despertador. El que suene y el levantarse de la cama no van de la mano. Si planeas levantarte a las 7 lo pones a menos cuarto, y así disfrutas de “ese ratito más” tan perezosamente delicioso.

Yo tomo decisiones y me gusta hacerlo, me siento bien cuando acabo de decidir que voy a dejar de fumar, de estar sin hacer ejercicio, de compadecerme, cuando decido que voy a cambiar de una puta vez, que voy a dejar de sentirme solo,triste y amargado… Es una sensación agradable, un pequeño subidón. Pero se queda ahí, en una decisión. No suelo llegar ni a dar el primer paso REAL.

Y cuando, a veces, consigo ponerme en marcha lo más frecuente es que acabe abandonando al poco.

Reconozcámoslo, aunque escueza. Llevo 2 meses hundido. Sumergido en una mezcla corrosiva (Receta Propia ©) de mala hostia, tristeza y quieroynopuedos. Intento sin demasiado éxito no pensar en todas las cosas que podría haber hecho y no hice en mis 2 semanas de vacaciones porque eso me llevaría a plantearme lo mismo pero aplicado a toda mi vida. Demasiado ysis que me llevaría a un buffer overflow. Error del sistema, pantallazo, cortocircuito... y yo no sé reiniciarme.
Y la vuelta de las vacaciones tampoco ha sido una juerga, toneladas de curro y estrés.

Intentaré pensar en positivo. En términos de “actividad/inactividad” ¿qué he hecho últimamente? Veamos…
He vuelto a fumar (con la putada que fue dejarlo, sí. Menuda estupidez, sí, lo sé)
He dejado judo (con lo bien que me venían las endorfinas, sí. Tontaco, sí, lo sé).
He vuelto a echar panza. (Consecuencia lógica de dejar judo, sí.)
He cambiado los paseos en moto por quedarme encerrado en casa.

Vaya, parece que pensar en positivo no se me da muy bien que digamos…

¿Y ahora? El plan de acción es obvio:
1- Levantarme.
2- Pegar mis trozos lo mejor que pueda.
3- Recoger los dientes del suelo y echar a andar de nuevo, con ellos en la mano.

Deseadme suerte

24 abril 2009

Mis grandes temas de interés

Éste post trata sobre el tema que trata y sobre el hecho de haber sido escrito así. Preparaos para un post autorrecurrente, autocontemplativo, introspectivo y lamentable/lamentero.

Lo que os ofrezco hoy es la lista de los grandes temas que me han “atrapado” a lo largo de mi vida. Temas por los que he sentido absoluta fascinación y a los que he dedicado largas temporadas a darles vueltas en la cabeza, saboreándolos con calma. Cogedme de la mano, lo que sigue es una visita guiada por las diferentes plantas de mi torre.

1- Dios y la religión. Siempre me ha gustado pensar sobre ello y debatirlo. Darle vueltas a si existe o no. Si existe realmente ¿cómo es? ¿Tiene la iglesia algo que ver con el dios real? Si existe un dios, ¿cuál de todos ellos es el verdadero? ¿Podemos llegar a saber si existe o no? ¿Y si existe pero no le importamos o incluso desconoce nuestra existencia, algo así como los microbios para nosotros? ¿Tiene sentido que le adoremos? Puestos a aceptar hipótesis sobre un ser superior creador, ¿por qué la cristiana/musulmana/judía/… y no cualquier otra?

2- Mitologías y religiones politeístas. Siguiendo con la línea de lo anterior siempre me han interesado las diferentes religiones. Pese a aborrecer el cristianismo me sentía atraído por religiones como la griega, romana, egipcia, nórdica, vasca… Siempre he querido saber más sobre lo que quiera que adorasen los persas y las gentes de toda Asia. Incluso en la polinesia deben tener cultos interesantes. Me habría gustado estudiar teología, pero desde un punto de vista antropológico de “todos los cultos son igual de válidos y los vamos a estudiar de una forma científica” en vez de la perspectiva sectaria que estoy seguro le darían en la universidad del Opus. Puto Opus…

Una de las que más me entusiasmó fue el vudú. No tanto por los muñecos de trapo con alfileres o los polvos para zombificar sino por la idea de entrar en trance sólo mediante la música y el baile y ser poseído por tu dios durante la ceremonia.

3- Antropología. Al igual que las diferentes mitologías sus respectivas culturas me han llamado mucho. Tradiciones, formas de sociedad, cultura y gobierno de diferentes tribus, los indios americanos, etc.

4- Ocultismo. También me dio fuerte con todos estos temas. Espiritismo con Ouija, la escritura automática, viajes astrales, hipnosis, el lenguaje de los sueños, medios de adivinación… Incluso llegué a confeccionar mi propia baraja de tarot…

5- Cómo funciona la gente, psicología y racionalización. Siempre ha despertado mi interés el comprender que cada uno piensa de distinta forma. Me intriga saber cómo debían ser los procesos mentales de los demás.

A veces cuando empiezo a divagar y dejo fluir mis pensamientos llego a un punto en que me asombro. He empezado a pensar en esto y he acabado en esto otro. ¿Cómo es posible haber llegado de A a B? Entonces empiezo a tirar del hilo y desandar el camino, viendo con placer cómo un pensamiento me ha llevado a otro y cómo, eslabón a eslabón, la idea original acaba teniendo conexión con la final, pese parecer algo disparatado a simple vista.

El saber que las cadenas de pensamientos de cualquier otro serán completamente distintas a las mías, las ramificaciones de ideas, las asociaciones de conceptos… me resulta intrigante. Y al mismo tiempo hay un patrón, una serie de rasgos comunes que vienen a ser iguales en todos. Y podría decirse que la psicología consiste en estudiar esos patrones. Por eso también me ha interesado siempre.

Y por último el funcionamiento de la mente humana, el subconsciente, la toma de decisiones y mecanismos como el de la racionalización, del que os hablé tras dejar de fumar.

6- Relaciones sociales y personales. De nuevo es una de esas cosas que nunca he comprendido y de las que he intentado saber más. Siempre me ha vuelto loco el no saber por qué la gente hace lo que hace. Una frase, un gesto, cualquier cosa. Sé que hay un motivo pero lo desconozco, y me resulta desconcertante el no comprenderlo. En las relaciones personales, me sentía como interpretando un papel pero sin tener el guión. No sabía qué se esperaba de mí, cómo se suponía que debía comportarme. ¿Qué hago? ¿Qué digo? Finalmente he acabado por pensar que no existe un guión. No existe un modelo, un modo correcto de hacer las cosas. La puta tele y los demás nos llevan a pensar que sí existe, pero en realidad todos improvisamos. Sólo necesitamos encontrar a alguien que improvise a nuestro lado siguiendo el mismo ritmo que nosotros. Y se dice más fácil de lo que es…

7- La manipulación. En su momento me llamó muchísimo la manipulación. Más que la orientada a masas de Goebbels (padre de la “propaganda” de estado, nazi) o Edward Bernays (sobrino de Freud y creador de la publicidad para vender productos) la manipulación a pequeña escala, del estilo de pequeños chantajes emocionales y cosas muy sutiles, cotidianas del tú a tú. Siempre la he visto como una herramienta muy femenina, que no comprendía y ante la cual estaba desprotegido, vulnerable.

8- El lenguaje corporal. De nuevo algo que no controlaba y no comprendía exactamente. En una conversación siempre prestaba TODA mi atención al significado de las palabras, y de repente me enteré de que existe esto. Es como si el 80% de la información estuviera ante mis ojos pero cifrada y no la entendiese. Lo jodido es que tras leer un par de libros estaba tan pendiente de mis gestos y de los de mis interlocutores, de hacia dónde miraba, cuánto tiempo miraba directamente a los ojos, etc. que me era imposible mantener una conversación normal xD

9- La realidad. ¿Qué es real? ¿Nos engañan nuestros sentidos? ¿Es posible llegar a tener la certeza de que algo es real? Llegué a creer que la certeza absoluta era imposible de conseguir, y la idea de vivir sin ella me resulta demencial. Éste tema sale del mito de la caverna de Platón, de La vida es sueño, Matrix o el sueño de Chuang Tse:

“Recientemente soñé que era una mariposa, que revoloteaba feliz de su suerte. Entonces desperté y recordé que era Chuang Tse, el filósofo. ¿Pero soy realmente Chuango Tse, que recuerda haber soñado que era una mariposa o soy una mariposa que sueña ahora ser Chuang Tse el filósofo?”


10- El bien y el mal. ¿Es el hombre bueno e inocente por naturaleza? ¿O es por el contrario depravado y violento? ¿Existe el bien como concepto absoluto o sólo se aplica al hombre? Si es algo humano y por tanto consensuado, artificial, ¿cómo fijar qué es el bien y qué el mal? Interesantes preguntas. Una forma de aproximarse al tema que me encanta es la invisibilidad, como en el mito de Platón sobre el anillo de Giges o la novela de el hombre invisible. Viene a plantear: En el hipotético caso de que tus actos no tuviesen consecuencias, ¿seguirías respetando tu código moral sobre lo qué es ético y lo qué no? Tanto Platón como Wells creían que no, sus protagonistas se convertían en violadores, ladrones y asesinos tras conseguir ser invisibles. Yo creo estar de acuerdo.

11- El romanticismo. El “verdadero” romanticismo, y no esa mierda ñoña de las películas para chicas :P Me refiero al joven Wherter. El romanticismo como exaltación completa de los sentimientos, el sentirse arrastrado por una corriente emocional contra la que es inútil. El pasar en cuestión de segundos del puro éxtasis al más punzante infierno. Es curioso que siendo tan racional me sintiera tan identificado con él, me marcó mucho.

12- Los juegos de rol: A pesar de que apenas jugué una docena de partidas en mi adolescencia aún me llaman mucho la atención. Las diferentes ambientaciones (vampiro y hombre lobo me encantan) y sobre todo los sistemas de juego. Los veo como una forma de recrear las leyes de la probabilidad de éxito en el mundo con una simple hoja y unos dados. He invertido mucho tiempo a definir y desarrollar el que sería el sistema perfecto, simple, intuitivo, escalable, fácilmente adaptable a varias ambientaciones... Por supuesto es un proyecto inacabado…

13- Política. La gente normal se define como de derechas o de izquierdas. Yo me considero un utópico. Mis ideas sobre política son derrotistas, creo que todo está podrido, que todos los políticos van a forrarse y que el propio sistema no funciona y ha sido diseñado para desviar dinero y poder hacia los que ya lo tienen.

Mis ideas sobre política partían siempre del: Dado que habría que hacer borrón y cuenta nueva, ¿Cómo debería ser el sistema que se usase después para que pudiese funcionar?

Después empecé a ser algo más realista (un pelo, no creáis) y considerar: ¿qué pequeños cambios se podrían hacer al sistema actual para conseguir que fuera algo mejor?

Me gustan las ideas de renta básica universal, contractualismo social explícito, revisión del concepto de democracia y sustitución por otras cosas, diseñar un sistema partiendo de la idea de que los “usuarios” harán todo lo posible por pervertirlo y aprovecharse de él… etc.

Mi idea sobre lo que es y debería ser la política encaja bastante con la del Patricio de Ankh Morpork (deberíais leer Los libros de Mundodisco de Terry Pratchett) Dice algo así:

En la Antigua ciudad-estado de Ankh Morpork había una plaga de ratas. El Gobernador intentó ponerle fin estúpidamente ofreciendo una moneda de oro por cada 10 colas de ratas que le llevaran a palacio. Inexplicablemente y pese a que en cuestión de meses las arcas del estado estaban casi vacías por la cantidad de colas pagadas la plaga crecía exponencialmente.

En ese momento el patricio tomó el poder, y demostrando un increíble conocimiento de sus ciudadanos y la naturaleza humana dictó su primera ley para atajar ambos problemas: A partir de éste momento las granjas de ratas pagarán impuestos.


14- Yo mismo. Como habréis comprobado quienes me conocéis o seguís el blog es mi tema por excelencia. Cuando no pierdo el tiempo compadeciéndome lo hago intentando analizarme, descubrir cómo funciono. Dedico mi tiempo a describirme, ver mis gustos y aficiones, intentar plasmar sobre el papel lo que me define y confeccionar listas estúpidas sobre las paranoias que inundan mi mente enferma y disfuncional.

15- Y como guinda a la lista de mis obsesiones cabría mencionar un sinfín de películas que he visto decenas de veces, canciones que he escuchado cientos de veces libros que he releído hasta media docena de veces e ideas para relatos que me han obsesionado durante meses y como mucho han llegado a ser un boceto general.

Reflexión final.
¿Por qué éste post? Porque creo que esta lista me define bastante bien. Mi vida interior siempre ha sido más… animada que la social. Siempre he vivido muy “puertas adentro” y creo que saber exactamente qué grandes temas pasan por mi mente dice mucho de mí mismo y alguien podría encontrarlo interesante.

Lo cierto es que me entristece darme cuenta pensar que las listas que mejor definan a otros serían cosas como:
- Lista de los vehículos que he restaurado yo mismo.
- Lista de los cuadros que he pintado y me enorgullecen más.
- Lista de los mejores relatos/novelas que he escrito y han tenido mejor acogida.
- Lista de las mujeres con las que he salido/me he acostado.
- Lista de los lugares a los que he viajado y más me han gustado.
- Lista de las cosas que he hecho…

¿Cuál sería la vuestra? ¿La lista que más diría de vosotros? Seguro que será algo más interesante que una de “cosas sobre las que he pensado”… Voy a dar una vuelta a ver si me distraigo un poco, que llevo un mes hundido.

P.D: Lo sé. Me prometí a mí mismo que no volvería a regodearme en la introspección ni compadecerme. Qué le voy a hacer, perro viejo…

Tengo una visión muy pesimista de la vida. Si vamos a salir juntos tienes que saberlo. Para mí la vida se divide en lo horrible y lo miserable... lo horrible sería, hum, no sé, los enfermos incurables, ¿entiendes? Y los ciegos, los inválidos. No sé como pueden soportarlo. Siempre me he maravillado de eso... y lo miserable somos todos los demás. Eso es todo. Así que deberíamos agradecer que somos unos miserables. Eres muy afortunada de ser miserable.

Annie Hall 1977 Woody Allen

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07 abril 2009

Diario de un ex-fumador. Día 1


Han pasado ya 24 horas desde que apagué mi último cigarro. Soy, por tanto, un ex-fumador. Oficialmente.

Cómo no, haciendo gala de la absoluta eusencia de egocentrismo que me caracteriza, considero que mis vivencias durante estas 24 horas pueden resultar interesantes a alguien.

He aquí algunas Conclusiones:

1º Las ganas de fumar son constantes.
Cada menos de 5 minutos me ha apetecido fumar una vez o dos y las he rechazado. Es automático el acto de sentarme delante del ordenador y echar la mano a donde suele estar el paquete. Puede parecer una chorrada pero lo que más cuesta es hacerse a la idea de que dejar de fumar consiste en dejar de fumar. Uno se imagina haciendo lo que sea fumando. Es como un remedio milagroso, vale para todo. Si estás contento fumas para celebrarlo, si estás triste para consolarte, si estás bebiendo en un bar, si estas tranquilo leyendo, si estás distraído frente al ordenador o si estás estresado en el trabajo. Es lo que tiene el tabaco, toda ocasión es buena para fumar. Por eso el acto de rechazar el fumarme un cigarrillo se repite una y otra vez durante todo el día. Antes fumaba entre 20 y 25 pitillos al día. Cada uno de ellos te quita las ganas de fumar durante un rato. Al no fumar ninguno de ellos no me apetece 20 o 25 veces al día, más bien 200 o 250.

2º El dia se me ha hecho MUY largo.
Fumaba entre 20 y 25 cigarrillos al día. Cada cigarrillo te lleva fumártelo entre 6 y 9 minutos. Hagamos cuentas:
20 cigarrubios x 6 minutos fumando = 120 minutos al día = 2 horas como mínimo fumando cada día.
25 cigarrubios x 9 minutos fumando = 225 minutos al día = 3 horas 45 minutos como máximo fumando cada día.
25x9=225 minutos = 3h 45m maximo

Cada día pasaba entre 2 y (casi) 4 horas fumando. ¡Madre mía! Por eso el tiempo pasa taaaaaan despacio. El tabaco no sólo sirve para cualquier cosa, también rellena huecos. MUCHOS huecos. Entre 2 y 4 horas que hasta hoy tenía ocupadas ahora tengo que buscar algo que hacer con ellas. Y son entre 2 y 4 horas extra de tortura de "me muero de ganas por dar una calada". Lo cual me lleva al siguiente punto:

3º Las voces en el desierto
He aquí la parte psicótica de dejar de fumar. Ahora oigo voces. Bueno, técnicamente no, dado que no son "voces", es sólo la mía. Pero dice cosas que no quiero oír.

Lo que quiero decir es que me sorprende mi propia capacidad de racionalización. No es la primera vez que os hablo de ella, es algo que me fascina. Como sabéis La mente es como un iceberg, la parte consciente es la que sale del agua, el 10%. El 90% de lo que somos, de nuestra mente, de nuestra persona, es el inconsciente. Permanece sumergida y es más emocional e instintiva.

La racionalización sería lo siguiente. Existe un conflicto de intereses. En mi caso
tengo el deseo inmediato (e intenso) de fumar. Pero conscientemente sé que no puedo hacerlo sin renunciar al plan de dejarlo, que a la larga es más beneficioso. De modo que la parte subconsciente se inventa argumentos para tratar de que suene creíble, aunque en el fondo sepamos que no es así. Es como tomar una decisión emocional y luego inventarse una serie de razones que parezcan mínimamente lógicas para apoyar esa decisión.

Ahora mismo es como tuviera un diosecillo maligno del tabaco susurrándome cosas como:
- Venga, sólo uno.
- Tres caladas y lo apagas. No puede considerarse como hacer trampa.
- Tío, lo estás pasando mal. El pulso acelerado, los nervios... Fúmate uno pa calmarte y ya más tranquilo sigues.
- Dejar de fumar no merece la pena si para ello tienes que andar así.
- Te lo has ganado. ¡Llevas todo un día sin fumar! ¡Celébralo con un cigarrico!
- Nadie se va a enterar. No pasa nada por tropezar una vez, no eres perfecto. Luego niegas que haya pasado y ya está.
- ¿Y por qué dejarlo? ¿Por miedo al cáncer? Puedes pillar cancer aunque dejes de fumar. Puedes morir de mil maneras horribles. Qué cojones, podrías morir mañana en un accidente de tráfico. No tiene sentido que estés pasándolo mal ahora pensando en un futuro que no sabes si tendrás. Carpe Díem. Disfruta de la vida... fumando. Ahora.
- En vez de dejarlo podrías pasarte al tabaco de liar. Te sacia más, por lo que fumas menos, sale más barato, es menos perjudicial...
- Recuerda esa sensación al dar la primera calada a un cigarro. Lo bien que sabe el primero de la mañana, o el de despues de comer, o ese nada más salir del cine ¿Te imagínas lo acojonantemente bueno que te sabría ahora?
- Has resistido unas 200 veces la tentación de fumar en lo que va de día. ¿Y por sólo una que no resistas se considera que has fallado? Vamos hombre, ¡No es justo! Por uno no pasa nada. Fumar una vez de las 300 que te ha apetecido no es fracaso, ¡sigue siendo una victoria casi absoluta!
- ¿Y si en vez de dejar de fumar por completo rebajas del paquete a 2 o 3 cigarrillos al día? Fumar tan pocos es prácticamente como no fumar. Te llevas lo bueno (placer) y evitas lo malo.
- Fuma. F U M A. Fuma. fuma fuma fuma fuma fuma fuma fuma fuma fuma fuma fuma fuma fuma fuma FUMAAAAAAAA !!!!!!!!!!!!!!!!


Me siento como el profeta Brutha en el desierto, cuando los dioses menores sin creyentes trataban de tentarle con imágenes de cerdo asado, cerveza fría y escenas de gratificación carnal. Pero yo no tengo un pequeño gran dios Om que me reclame como suyo y les mantenga a raya. Eso debo hacerlo yo mismo. Y cuesta. Vaya si cuesta.

Uffff
Parezco un yonki

17 marzo 2009

El videoclip que me alegró la tarde



Pero qué grandes eran los berzas :)

14 marzo 2009

¿Quién entiende a las mujeres?

Lo que sigue es un relato sacado del blog de Alfredo de Hoces, alias Fuckowsky. Es uno de los mejores relatos que he leído y trata sobre la facultad que tienen las mujeres para volvernos completamente locos.

Disfrutadlo ;)


Fuckowsky y el sexo
I.

Fui despertando poco a poco. La luz del atardecer se derramaba roja por entre las cortinas. Eché una mirada a mi alrededor. Mi apartamento, tal y como a mí me gustaba verlo: toda nuestra ropa desperdigada por el suelo, su minúsculo tanga al pie de la cama, varias latas de cerveza vacías; en la papelera, tres preservativos usados, cada uno con su nudo al extremo. Bueno, la verdad es que al tercero no le habría hecho falta el nudito, porque iba sin grumo.

Ella desnuda a mi lado. Luz de mis días, calor de mis noches, metro setenta de dulzura recubierto de rubia sedosa. Tenía un poco el chocho de oro, pero yo la quería; y ella a mí también. Estábamos muy compenetrados. Después de casi un año juntos ella conocía hasta la última de mis inquietudes, mis más profundos pensamientos, mis más íntimos deseos. Y viceversa: yo nunca tenía la más puta idea de por dónde me iba a salir ella al minuto siguiente.

Al principio me había esforzado en entenderla, buscar patrones, reglas, no sé, algo. A los tres meses decidí buscar retos más factibles, como averiguar el último decimal de PI.

Iba a ser un domingo de puta madre. Teníamos todo el día por delante, y yo no podía encontrarme más relajado. La noche había sido larga, íntima y sudorosa, una de esas noches de verano en las que al final, después de mucho amor, mucho sexo y mucha cerveza, el universo parecía ser como un flujo constante de alguna cálida sustancia en la que podías nadar eternamente.

Me levanté de la cama sigilosamente para no despertarla y fui al cuarto de baño. Me miré al espejo, me guiñé un ojo y me dije: “chaval, estás hecho un toro…” y luego mi ego y yo intentamos meternos en la ducha, pero mi ego no cabía así que entré yo solo.

Justo había acabado de ducharme cuando la oí llamar.

-¡Amor…!

Su voz sonaba como un concierto de arpas celestiales.

-¡Dime, preciosa! -dije.

-Creo que se me ha adelantado el periodo.

Ya la jodimos. Artillería, guarden las arpas, saquen los morteros, todos a sus trincheras. Pasamos de “plácido domingo” directamente a “DEFCON2″. Nuestra relación se encuentra bajo amenaza nuclear.

Mi simple y dicotómico cerebro de programador, cuyas variables podían encontrarse únicamente en los estados sí o no, se iba a enfrentar a un complejo sistema cuántico que soportaba los estados sí, no, no sé, tú no lo entiendes, te odio y no quiero verte más, o cualquier combinación de ellos. Además se aplicaba el principio de incertidumbre: el intento de medición influye en lo que se pretende medir. O sea, que como preguntes, peor.

Salí de la ducha, pero mi ego ya no estaba allí. Se había ido acojonado. Pues nada hombre, vamos a ver cómo capeamos el temporal. Me afeité, me vestí, y volví a la cama. Ella seguía tumbada.

-¿Cómo te encuentras? ¿Necesitas algo de la farmacia? -pregunté.

-No, lo tengo todo en el bolso. Estoy regular… -parecía triste.

-Vale preciosa, hacemos una cosa. Tú relájate, descansa, ponte música o la tele o lo que quieras, y yo te preparo de comer lo que te dé la gana, ¿qué te parece?

-¡Quiero pollo al curry!

Una sonrisa asomó a su rostro. Vamos bien. Un par de días mordiéndome la lengua y siendo especialmente atento y todo habrá terminado.

Me metí en la cocina a preparar el menú. A conciencia, cuidando que todo estuviese como a ella le gustaba. Las cebollas fritas con mantequilla y vino blanco, el pollo con poca sal, curry del picante, nuez moscada, y bien dorado. A la salsa le eché un poco de mozarella y un poco de miel, la pasé al microondas y luego a la batidora. El famoso pollo al Fuckowski. De primero, una ensalada con aliño francés. Le podía enseñar yo un par de truquitos al Arguiñano.

Hora y media estuve liado entre una cosa y otra. Salí de allí con una enorme bandeja tan bien presentada, que me daba pena que nos la fuésemos a comer. Seguro que encima del DVD quedaba de puta madre. Me sentía culpable, era como pintar la Mona Lisa y merendársela luego.

II.

Puse música chill out, nos sentamos cómodamente en el sofá ante la mesa perfectamente puesta, cogí una botella de cerveza, y como se me había olvidado el abridor, la abrí contra el filo de la mesa y la cagué con todo el equipo.

-¿Puedes intentar no volver a hacer eso en mi presencia? ¡Es lo peor! -me soltó, en plan borde.

-¿Lo peor por qué, reina? -pregunté con tacto.

-¡¡Porque alguien le ha puesto amor y esfuerzo a esa mesa, y tú no lo estás respetando!! -me miraba como si yo acabase de cagarme en la foto de boda de sus padres, o algo así.

-Amor, resulta que esta mesa la he pagado yo, y además venía desmontada y me pegué media hora apretando tornillos.

-Pero alguien la habrá fabricado, ¿no?

-Pues a mí me da que está hecha a máquina. Por los cuarenta euros que me costó, dudo que hubiesen contratado al padre de Pinocho -sí, ya se, me tenía que haber ahorrado la coñita.

-¿¿Te crees muy gracioso, no?? -se estaba poniendo de mala lechecilla.

-No, amor, lo siento… -se me escapaba un poco la risa de imaginarme al viejo Gepetto todo amoroso cortando maderas para hacer una mesa mierdosa de contrachapado.

-Bueno, pues no lo hagas más, ¿¿VALE??

-Que sí, lo intentaré.

Tenía narices que no pudiese uno hacer con su propia mesa lo que le diera la gana. Vale que ella estuviese susceptible, pero la mesa era mía. El sillón también, y me tenía arrinconado en una esquina. Comer me estaba resultando difícil.

-Preciosa, ¿te importa dejarme un poquito más de espacio? -le sonreí y le guiñé un ojo.

-¿¿Qué pasa, que te molesto??

-No… es que apenas tengo espacio, cabemos los dos perfectamente…

-Ya te vale… ¡Me estás echando!

Ay. Que dificilito.

-No te estoy echando. ¿Por qué no nos comemos el pollo al curry pacíficamente, que se está enfriando?

-¡¡Pues no se para que tanto cocinar, tanto cocinar, SI AHORA VAS Y ME ECHAS!!

-Pero vamos a ver. Echar es una cosa, apartar un poco es otra. Dime la definición exacta de “echar”, y luego me dices si te he echado. Sí o no, verdadero o falso.

-¡¡¡Tú, y tu puta manía de verlo todo blanco o negro!!! ¡¡¡No entiendes nada!!! ¡¡¡TAMBIEN HAY GRISES!!!

La cosa se complicaba.

-Cariño. También hay grises y lo sé perfectamente. Pero yo decido qué veo blanco, qué veo gris y qué veo negro, y en este caso…

-¡Ese es tu problema! ¡Siempre ves las cosas como a ti te da la gana! ¡No sabes ponerte en el papel de los demás! ¡Egoísta!

Notaba como alguna cosa templada se estaba generando en mi estómago y subía hacia mi garganta.

-Mira, guapa, si no me hubiese puesto hoy en tu lugar, se iba a haber pasado dos horas cocinando el pollito RITA LA CANTAORA, ¿ME ENTIENDES? ¡¡Joder!!, que vale que estés con la regla, pero ¿no puedes entender que yo me estoy esforzando todo lo que puedo, y que te has levantado cabreada sin ser culpa mía? ¿¿Tienes que proyectármelo a mí todo??

-¡¡¡A mí no me analices que yo no soy uno de tus programas!!!

-Bueno, mis programas funcionan…

Gran cagada, hermanos. Se me escapó. Quería decir que son predecibles, que sabe uno a que atenerse, que… en fin, ya era demasiado tarde.

-Ah, o sea, ¿¿que yo no funciono?? Que estoy loca, ¿¿no?? Pues sabes lo que te digo, ¡¡que te vas a librar de la loca!!. ¡¡ME LARGO!!

No, si sabía yo que nuestra relación corría peligro. No era la primera vez.

-Amor, llevamos once meses juntos y ya me has dejado once veces. ¿Eso no te dice nada?

-Sí, ¡¡que no sé como te soporto!!

Ya me cansé de hacer el gilipollas. Todos tenemos un límite.

-Pues mira, esto no se trata de soportarse, se trata de quererse. Ya sabes dónde está la puerta. Yo no te he echado del sillón. Tu haz lo que dé la gana.

-¡¡Pues me voy!! ¡¡Se acabó para siempre!! ¡¡Ya no vas a tener que ECHARME más!!

-Cariño, que yo no…

No la había echado. Otra vez esa horrible sensación. Una verdad clara y simple desapareciendo bajo toneladas de estiércol. No entendía la manía de la gente de enterrar la verdad bajo mantos de basura. El mundo al desnudo era extraordinariamente bello, ¿por qué cubrirlo de mierda? O quizás no era tan bello para todos y con la mierda tapaban vete a saber qué… lo malo es que esa mierda también caía sobre mi mundo. Y yo no la quería ahí, apestándolo todo. Me había costado media vida limpiar mi propia basura y ahora todo el mundo se empeñaba en echarme la suya encima.

Parecía que iba en serio, se había levantado y se había puesto los vaqueros. Intentaba ponerse el jersey. Aún estaba descalza. Me encantaba verla descalza, tenía algo muy hermoso. Era como si al estar cubierta de ropa, toda su belleza no cupiese ahí dentro y tuviese que escapar por algún lado, y se le saliera por los pies.

No soportaba verla irse de mi lado, pero yo ya había tenido suficiente. Tampoco era plan de estar todo el santo día sometiéndose a los demás. No me iba ahora a arrastrar por el barro suplicando, sería aceptar que la culpa era mía, que yo la había echado, que lo blanco era negro.

-¡¡¡No me vas a volver a ver en la vida, NIÑATO!!! -cuando se ponía en bersek mode ya no había nada que hacer.

-Sabes que me toca bastante las narices que juegues con nuestra relación. Para mí es sagrada. Te juro que si cruzas esa puerta va a ser la última vez que me veas -le dije, desafiante.

Me fulminó con la mirada, cogió su bolso y desapareció por el pasillo. Esta vez era la definitiva. Oía sus pasos. Rápidos, iracundos. Bueno, tampoco era para tanto. Sobreviviría. Me había pasado casi un año soportando este tipo de historias. Ella tenía un carácter irascible, mucho odio acumulado, muchas inseguridades que siempre me proyectaba a mí. Se fué dando un portazo. A la mierda, no me importaba lo más mínimo.

Cuando se apagó el eco del portazo mi apartamento quedó en silenció y de pronto me acordé de lo miserable que era el mundo sin ella. Así, de golpe. Como si un enorme monstruo peludo se abalanzase sobre mí y me reventase las pelotas.

Sonó el portero electrónico rompiendo el silencio. Vaya, parece que ha reflexionado a tiempo. Corrí a contestar.

-¿¿¿Sí???

-¡¡NO QUIERO VOLVER A VERTE JAMAS!!

Colgué. El monstruo seguía dándole a mis pelotas. Necesitaba relajarme, hacer algo constructivo, edificante. Volví al salón, quité el puto CD de chill out y enchufé el Ace of Spades de Motörhead. Toqué un poco la guitarra de aire, luego me puse a cantar, y cuando empezó el solo cogí la bandeja de pollo al curry, la elevé sobre mi cabeza y la reventé contra el suelo con todas mis fuerzas.

III.

Pues nada. Vuelvo a ser soltero, por no querer admitir algo que no era cierto. El lunes voy y le digo al gordo que es un inútil y que el workflow por el que la empresa le ha pagado tres salarios cuya suma daría de comer a una familia numerosa durante varios años es una birriosa caja de huevos, y a la puta calle. Si sigo fiel al dos y dos son cuatro, en breve viviré yo solito bajo un puente y subsistiré comiéndome mi propia mierda. Aunque igual es lo que ya estoy haciendo.

Esto es la maldición del sentido común. Uno ve un cuadrado y dice “mira, un cuadrado”. Y resulta que las normas sociales, lo políticamente correcto, los sistemas educativos, las carreras profesionales, en definitiva la humanidad entera parece estar edificada sobre el pilar de que aquello es un círculo y te lo tienes que llevar rodando, calladito y sin rechistar, con iniciativa y motivación propia. Y como se te ocurra ni siquiera mencionar que aquello parece cuadrado, miles de años de moral se te echan encima con la fuerza del big bang. Eres un radical egoísta soberbio anarquista conflictivo que cree ver un cuadrado por motivos de inmadurez, cobardía, odio a la humanidad, envidia, resentimiento.

Realmente es difícil. Uno solo pretende seguir su camino, pero parece que siempre obstaculiza el camino de alguien. ¿Por qué? Tal vez muchos de los caminos de los demás estén previamente construidos sobre la libertad de uno. Nota: tengo que ver a un psiquiatra. Estoy empezando a pensar en grandes conspiraciones.

Y es que la lógica me había ocasionado siempre graves problemas. Me sobraba tiempo para un flash back así que me quede mirando a la pared con expresión nostálgico-confusa, hasta que todo empezó a volverse blanco y acuoso.

De pronto tenía ocho años. Estaba en el colegio, una tarde, dando clase de ciencias. Monotonía de lluvia tras los cristales. Sacaba las mejores notas, mi conducta era ejemplar. La profesora nos estaba hablando sobre los minerales. Yo la admiraba, tan alta, tan lista, ella siempre tenía respuestas para todo. Y yo siempre tenía muchísimas preguntas.

Algún niño preguntó:

-Profesora, ¿de dónde sale la lluvia?

Yo lo sabía, lo había visto en la tele. Levanté la mano, pero ella dijo:

-La lluvia la hace dios.

Yo no lo entendía. Los profesores no podían equivocarse. Dije:

-Pues yo he visto en la tele que el agua del mar se evapora y se hace nubes, y luego se las lleva el viento, y se enfrían y se hacen otra vez agua que es la lluvia.

Fue con la mejor de mis intenciones. Yo sólo quería resolver aquel misterio, aquella ilógica contradicción. El concepto de dios siempre se me había escapado.

-¿Eso es verdad, profesora? -preguntó otro niño.

Ella sonrió de una extraña manera que yo no comprendí.

-Sí y no -dijo.

Toda mi forma de pensar se basaba en el precepto de que el sí y el no eran incompatibles. Cuando terminó la clase, me entregó una carta para mis padres. Algo se avecinaba y yo no sabía por qué.

Mis padres leyeron aquello. La profesora quería hablar con ellos acerca de mi conducta. Su hijo interrumpe mis clases y no muestra respeto. Mi padre me preguntó qué había pasado, y yo se lo expliqué. Él agarró un cabreo de cojones. Con la profesora, no conmigo.

Al día siguiente se presentaron en el colegio después de las clases. Fueron al despacho de la profesora y exigieron que yo estuviese presente. Intercambiaron formalidades durante un rato y luego entraron en materia.

-Señora, haga usted el favor de explicarle a mi hijo de dónde sale la lluvia -dijo mi padre.

-Él ya lo sabe perfectamente -la misma extraña sonrisa que parecía culparme de algo.

-Pues si tiene razón, ya me dirá usted cuál es su queja respecto a él.

-Es que yo soy la profesora y yo imparto las clases…

El primero de mis innumerables conflictos con la autoridad.

-Mire, este es un estado aconfesional. Usted es muy libre de creer lo que le dé la gana el domingo en misa. Pero como de lunes a viernes usted es la profesora, a mi hijo le imparte usted clases de ciencia, que es su trabajo.

-Es que las continuas interrupciones de su hijo entorpecen mi trabajo.

Aquello era muy injusto. Yo no había hecho nada. Y de pronto comprendí la sonrisa: ella sabía que no tenía razón, y trataba de ocultarlo. Era una sonrisa de auto disculpa. Allí, a tan tierna edad, me prometí a mi mismo desconfiar de cualquiera que expusiese sus verdades con una sonrisa de imbecilidad autocomplaciente.

Lo cierto es que desconfío de casi todo el mundo.

IV.

En fin, tendría que adaptarme a mi nueva vida de soltero. Para empezar, mi vida sexual iba a volver a ser en dos dimensiones, y mi vida sentimental se iba a reducir a sacar a mear a mi perro.

El vibrador del teléfono móvil ventoseó dos veces. Tenía un SMS. Era de ella. HASTA NUNCA, NIÑATO. No se exactamente por qué, pero aquello me conmovió. En realidad, eso simplemente quería decir “estoy aquí”. Ella se había largado, pero yo me sentía como si la hubiese abandonado a su suerte, tan rubia y tan indefensa.

Mire al móvil y luego al pollo al curry esparcido por el suelo, y luego de nuevo al móvil. Seguí así un buen rato, mientras me decía a mí mismo: píldora roja, píldora azul, píldora roja, píldora azul…

La llamé. Si miles de yanquis se habían arrastrado por el barro en Vietnam por una causa estúpida, yo podía arrastrarme un poco por ella. Cogió mi llamada:

-Qué… -estaba llorando.

-Cariño, siento haberte echado del sillón. ¿Podrás perdonarme? -toneladas de barro. Iba a tener que ducharme de nuevo.

-Ohhh… ¡no se! -se reía alegre y lloraba a la vez.

No tengo ni idea de cómo lo hacía. Sólo se lo había visto hacer a ella. Llorar y reír a la vez de esa manera. Era como un sí y un no juntos. Absurdo, imposible. Pero bonito.

Parece que ese iba a ser el trato. Yo me quedaba con el “dos y dos son cuatro por cojones” y ella con su mundo de color en que las mesas baratas de contrachapado eran monumentos al amor entre los pueblos. Para mí era una gilipollez, pero de su mundo ella sacaba un algo que compartía conmigo y que me hacía la vida más agradable. Yo utilizaría mi sentido común y mi mala leche para que nadie le jodiese a ella la inocencia. Esa inocencia que yo había perdido hacía mucho, cuando me llevé mi primera ración de hostias.

No sabía como iba a resultar a largo plazo, pero en principio no parecía mal trato. De vez en cuando tendría que reventar alguna bandejilla que otra, menos mal que los Motörhead habían sacado bastantes discos.

-Anda, perdóname, guapa. Vente a mi casa.

-¡Bueno…! Si te portas bien….

Esa sí que la entendía. Significaba rascarse la cartera.

Total que reserva uno mesa para dos en un restaurante caro y romántico. Charlamos y nos miramos y reímos a la luz de las velas, y la vida vuelve a ser maravillosa… hasta la próxima vez que “toca pollo”.

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