13 mayo 2017

Aprendiendo a tocar la guitarra I

Hay gente constante y determinada, que sabe lo que quiere y trabaja con tesón para conseguirlo. Gente capaz de hacer ejercicios aburridos durante horas. De hacer planes a largo plazo y ser constante hasta conseguirlos.

Yo no soy uno de ellos

Yo soy de los que se aburren con facilidad, de los que abandonan cuando algo es difícil y frustrante, de los que no consiguen mantener el interés en algo por mucho tiempo.

Hace unos meses me dio por aprender a tocar la guitarra. Siempre he envidiado a quienes saben, siempre me ha fascinado su sonido, siempre he deseado ser capaz de tocar, al menos, mis canciones preferidas. Y por fin, animado por el Rocksmith, me lancé y compré una.

Aprender con ese juego parece hecho a mi medida. Tiene un puñado de vídeos explicando las técnicas básicas y una lista de acordes. Los ejercicios, la parte más coñazo del aprendizaje, los ha convertido en juegos arcade. Aprendes principalmente tocando canciones, te van cayendo las notas de la tablatura mientras suena la canción original.
Por defecto la primera vez te va pidiendo que toques unas pocas notas sueltas y conforme lo vas haciendo bien te mete más y más notas hasta tener la canción completa, sonando exactamente como la original (en muchos sitios te enseñan un acompañamiento sencillo o una versión simplificada de la canción). También te ofrece la alternativa de aprender la canción con todas sus notas desde un primer momento pero a una velocidad reducida, y de repetir un trozo tantas veces como haga falta. Y sobre todo tiene como ventaja que detecta (casi siempre) lo que estás tocando y te marca los fallos en tiempo real.

De modo que empecé por libre aprendiendo canciones. Sin embargo empiezo a ver que como método de aprendizaje tiene algunas pegas. Por ejemplo que las técnicas que aprendes dependen de las canciones que escojas. Puedes pasar por alto cosas importantes de tocar la guitarra que nunca veas porque no las usen en las canciones que has escogido. Y yo mismo ya empiezo a notar cómo paso mucho tiempo con las canciones que ya domino y son fáciles de tocar, dejando de lado otras nuevas más difíciles (de las que puedo aprender algo) y los ejercicios.

Así que me he puesto a investigar un poco, y me he decidido a recopilar los que me parecen los mejores consejos para aprender a tocar la guitarra.




1 – FIJARSE METAS



Objetivo a largo plazo
Necesitas un plan de ruta, y el primer paso es escoger el destino.
De aquí a 5-10 años ¿Qué esperas conseguir?

Debe ser algo concreto, nada de generalizaciones o cosas vagas. Si empiezas con la idea en mente de “quiero tocar bien la guitarra” nunca sentirás que has alcanzado ese objetivo, tendrás la sensación de no llegar a nada. Estarás echándole horas y mejorarás, pero sin llegar a ninguna parte. Y eso desmoraliza a cualquiera. Acabarás abandonando.

Algunos ejemplos:
- Quiero tocar y cantar canciones con mi guitarra acústica cuando haga barbacoas con los colegas.
- Quiero dar conciertillos con mis amigos algunos fines de semana, por diversión.
- Quiero vivir de ello, tocando profesionalmente en un grupo.
- Quiero dominar el blues y sonar igual que B.B.King, que es mi ídolo.
- Quiero llevar el anillo único hasta Mordor y destruirlo en el fuego del Monte del Destino.


No es una pirámide. Los novatos solemos ver el aprendizaje como ascender por una pirámide. La base son un montón de técnicas básicas que dominar y conforme vas aprendiendo y subiendo cada vez quedan menos cosas por aprender, hasta que llegas a la cima donde ya lo dominas todo y eres un dios de la guitarra. Esto es falso.



En realidad el aprendizaje es justo al revés, es una pirámide invertida. Empiezas de novato sin saber NADA. Cada cosa que aprendes te abre la posibilidad de aprender 2 o 3 cosas nuevas. Diferentes géneros que usan diferentes escalas y técnicas. Y no puedes dominarlo todo, debes especializarte.

La meta a largo plazo es revisable. No es algo escrito en piedra, puede cambiar con el tiempo. Como quien quiere aprender a tocar Heavy Metal y conforme aprende descubre que le gusta más y disfruta más con otro estilo. O quien quería tocar en casa cuando tenga cena con sus amigos y le ofrecen formar un grupo. Debes revisarla de vez en cuando. ¡Pero tampoco lo cambies cada mes!

Objetivos a medio plazo
Sabes dónde estás y a dónde quieres llegar. Los objetivos a medio plazo son las “ciudades intermedias” por las que tienes que pasar para llegar a tu destino.

Tu objetivo determina el camino a seguir para conseguirlo. Si quieres poder tocar en cenas con tus amigos necesitarás aprender una serie de técnicas, conocimientos y canciones muy diferentes a si pretendes tocar en un grupo de rock. Si el objetivo es algo vago irás tanteando tal escala, tal canción, tal técnica, pero volverás siempre al punto de partida. Debes avanzar hacia algo o nunca llegarás a ninguna parte.

Por ejemplo:
- Quiero tocar con la guitarra acústica en cenas con amigos. Para poder hacerlo necesito aprender estas 4 o 5 canciones.

Objetivos a corto plazo

Para llegar a la siguiente “ciudad” necesitas saber qué desvíos tomar, qué carreteras coger.

Cada objetivo a corto plazo es algo que necesitas dominar para alcanzar un objetivo a medio plazo.

Por ejemplo, para tocar esta canción en concreto necesito dominar los acordes con cejilla y cambiarlos rápido. Y este patrón de rasgueo con la derecha.

Los objetivos a corto plazo determinan qué practicar en el día a día. Siendo novato entra casi todo, hay un montón de cosas básicas que hacen falta para casi todo que debes dominar. Pero conforme vas avanzando vas centrándote más.

NOTA: Idealmente aquí entraría un profesor de guitarra que conociendo tu nivel y tus objetivos puede marcarte el camino. Para conseguir lo que quieres necesitas aprender esto, eso y aquello. Cuidado con esta parte que es especialmente complicada. Y la mejor forma de aprenderlo es hacer este ejercicio. Dado que he decidido aprender por libre me veo obligado a investigar por mi cuenta y dejarme guiar por algún curso online.





2 – CREAR UN PLAN DE TRABAJO

La práctica debe ser diaria, planificada de antemano y estructurada.

Estructura de cada sesión
Diferentes profesores recomiendan diferentes plantean diferentes formas de trabajo. Por ejemplo Steve Vai recomienda 10h diarias de entrenamiento. Obviamente ese régimen de trabajo podrán seguirlo 4 gatos. Veamos más ejemplos.

Mark the guitar guy propone sesiones de 35 minutos:
5min ejercicios (a modo de calentamiento)
15min aprender canciones
15min tocar canciones conocidas
Lo veo demasiado básico

Guitar Mastery Method sesiones de 1h20m divididas en 3 partes iguales siguiendo el equema EMA
- Ejercicio. Desarrollar la parte más física de tocar la guitarra. Es la parte técnica, la memoria muscular.
- Mente. Teoría y conocimiento. También te hace entender qué está haciendo el guitarrista cuando escuchas música.
- Acción. Unir físico y mente. Aprender canciones, practicar improvisación, escribir canciones/solos, estudiar una canción.

Music is win tiene una lista de 8 cosas:
- Ejercicios. Alternate picking, sweep picking, legato, hybrid picking...
- Escalas.  Harmonic minor, whole tone, melodic minor...
- Acordes
- Oído. Reconocer notas y acordes. Sacar una canción sin tablatura.
- Leer (partituras o tablaturas, tocándolas con la guitarra)
- Teoría musical
- Componer
- Improvisar
Cada día escoge 6 de la lista y les dedica 15min (1h30min diaria). Nunca se salta una categoría dos días seguidos. Y practica cada apartado metiendo variedad, diferentes ejercicios, escalas, etc.

La que más me gusta es la propuesta de Justin Guitar (1 2 3 4 5 6 7 8):
Sesiones de 1h.
- 30min Aprender. Hacer ejercicios, practicar técnica, aprender escalas… 5 minutos a cada uno.
- 30min Disfrutar. Lo que más te guste, incluyendo por ejemplo un solo que te encanta y has tocado mil veces. Recomienda especialmente a novatos que la mitad del tiempo sea diversión. “No dejar que las rutinas de ejercicios arruinen las ganas de tocar la guitarra”.
Recomienda descansar brevemente entre un ejercicio y otro, para estar concentrado. Y practicar 5 días a la semana dejando el fin de semana para diversión.

Consejos para planificar
Planificar con antelación qué se va a practicar cada día
Es importantísimo. Mucha gente siente que no progresa y a menudo es porque:
- Casi todo el tiempo que con la guitarra lo dedica a tocar canciones que ya conoce. Así no progresa.
- Empieza a hacer un ejercicio, se distrae y acaba sacando una canción de oído. Debes mantenerte concentrado en lo que haces. Por eso dedicar 5min a cada ejercicio y no hacer sesiones demasiado largas parece más adecuado.
- Escoge ejercicios al tun tun, sin estar orientados a conseguir un objetivo concreto. O peor aún, sin haberse marcado siquiera un objetivo.
- Practica lo que se le da bien, con lo que sus puntos flacos siempre están ahí y no nota mejora.

Hay que pensar bien a qué vas a dedicar el tiempo de cada sesión de aprendizaje y ceñirte a lo planificado.

Y la planificación debe ser personalizada. Cada persona tiene sus objetivos individuales y sus propios puntos débiles. Por eso no me convence tener un método de guitarra universal, para todo el mundo.

Un método para gobernarlos a todos. 
Un método para encontrarlos.
Un método para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas.

Ser constante
Hay que priorizar el tiempo a la guitarra. Si practicas sólo el fin de semana si te sobra tiempo cuando hagas el resto de cosas no avanzarás nunca, o lo harás tan despacio que te desmoralizarás y lo dejarás. Y hay que intentar trabajar a diario. Se saca más provecho y aprende más rápido dedicando tan sólo 10 minutos planificados cada día, todos los días, que dedicar 3 horas del tirón el domingo. Lo ideal es que la sesión de guitarra se convierta en parte de tu rutina diaria.

Escoger con cuidado qué ejercicios practicar
Si no te llevan a lograr tus objetivos sólo te hacen perder el tiempo. Mucha gente ve un ejercicio o una escala y se pone a practicarla sin saber para qué sirve, sin plantearse si le va a ayudar a alcanzar su objetivo (suponiendo que se haya marcado uno...). De nuevo, con el tiempo sentirá que no avanza. Si no quieres tocar jazz invertir horas en aprender exóticos acordes modificados es una enorme pérdida de tiempo.

Debes trabajar en tus puntos débiles
Céntrate en lo que se te da mal. Dedica más tiempo a practicar tus puntos débiles. Si te centras en lo que ya dominas no notarás a penas mejora, seguirás cometiendo los mismos errores, no aprenderás cosas nuevas y sólo mejorarás un poco lo que ya haces bien. Y cuanto más descuides un área más te costará mejorarla más adelante. Si empiezas a practicar algo, ves que es difícil y te cuesta y pasas a tocar las canciones que conoces y disfrutas aunque estés practicando 2h no habrás mejorado ni aprendido nada.
Incluso cuando lleves tocando años si alguien te escucha practicar debe pensar que eres un guitarrista terrible. Eso es señal de que no estás perdiendo el tiempo con lo que se te da bien y ya dominas.

Cuando tienes 20 cosas que quieres dominar asegurarte de dedicarle tiempo a todas.

Reevalúa lo que estás haciendo
Si ya haces rápido y limpio el cambio entre 2 acordes no tiene sentido que sigas practicándolo en tus ejercicios diarios. Si ya dominas una escala no sigas practicándola. Cuando cumples un objetivo o dominas un ejercicio debes actualizar tu lista de trabajo para las sesiones de aprendizaje.

Termina cada sesión con algo que disfrutes
Por ejemplo tocando las canciones de tu repertorio que ya dominas. Eso garantiza que acabes cada sesión de buen humor y con un recuerdo positivo, y que llegues a la siguiente con ganas.




3 - PRÁCTICA

Una vez hemos decidido qué hacer con cada minuto de cada sesión de cada día toca ponerse manos a la obra. Aquí van una serie de recomendaciones sobre cómo realizar la práctica. De hecho más que recomendaciones deberías considerarlos mandamientos.

Calentar
Hacerlo SIEMPRE antes de cada sesión para aprovechar más el trabajo y evitar lesiones. Y si te duele la mano o la muñeca para inmediatamente. Si sigues pese al dolor en el mejor de los casos acabarás con tendinitis, sin poder tocar durante un par de semanas. 2 semanas en las que no sólo no avanzarás sino que perderás parte de lo aprendido. Y en el peor te acabarás lesionando, y las lesiones de mano/muñeca son jodidas. Implican quirófano y meses de recuperación. Al principio es normal que moleste un poco hasta que desarrollas la musculatura, pero si la cosa sigue deberías vigilar tu postura.



Usa un temporizador
Los relojes de cocina son perfectos. También vale la cuenta atrás del teléfono móvil. Así te puedes despreocupar de cuánto tiempo llevas practicando y no miras el reloj cada poco. Y saber que el tiempo del ejercicio es finito (y corto) te ayuda a concentrarte y aprovecharlo.

Concéntrate
Cada ejercicio son sólo 5 minutos, debes aprovecharlos. Impide que tu mente se vaya de paseo y aparta los pensamientos del estilo de “me pregunto qué habrá hoy para cenar” o “mañana en el trabajo que no se me olvide hacer...” y cíñete a lo planificado. Si practicando una escala te recuerda a un trozo de canción y te pones a intentar sacarla estás perdiendo el tiempo. Además, son 5 minutos, no tienes tiempo de aburrirte.



Usa un metrónomo
Mantener el ritmo es importantísimo y el metrónomo ayuda. Además deberías llevarlo siempre con el pie. Hay programas de ordenador y smartphone gratuitos y muy sencillos que cumplen la función de sobra. También tienes metrónomos clásicos y digitales para tener a mano. Y hay quien prefiere usar back tracks, pistas de batería o programas que te lo generan la percusión a medida. Incluso hay buenos samaritanos que cuelgan en youtube tracks sólo de batería (busca Drum Track 100bpm, por ejemplo). Tenemos tendencia a querer hacerlo rápido, que nos marquen el ritmo es casi imprescindible. Nadie quiere escuchar a un guitarrista que se adelanta o pierde el ritmo.

Empieza despacio
Quédate con la siguiente frase: La práctica lleva a la perfección permanencia
Es vital no ser indulgente con tus fallos. De lo contrario a base de repetirlos acabarán convirtiéndose en la norma y siempre tocarás mal. Empieza cada ejercicio o canción muy muy despacio. Tan lento como necesites para hacerlo perfecto. Cuida la técnica: no levantar los dedos, mantén buena postura, no le des siempre hacia abajo con la púa, no presiones las cuerdas más de la cuenta con la izquierda, que ninguna cuerda suene mal... Si no lo haces perfecto reduce la velocidad y prueba de nuevo, tantas veces como haga falta. Y no la aumentes hasta haber repetido 4 veces seguidas el ejercicio o el trozo de canción sin errores.
Todos queremos correr, pero es más importante hacerlo bien que hacerlo rápido. Si entrenas poniendo una mala postura o una escala/canción con una nota errónea acabas grabando eso en tu mente. Corregirlo una vez lo has mecanizado requiere mucho, muchísimo más trabajo que aprenderlo bien de entrada.
Lo más útil es usar el metrónomo. Si practicas delante del ordenador el Rocksmith también permite bajar la velocidad de la canción que estés aprendiendo, úsalo sin miedo. No dudes en poner los trozos especialmente complicados incluso al 1% hasta pillarlos. El Riffstation detecta el tempo de cada canción (muy útil) y permite bajarlo o cambiar el tono. Y hay otros como Transcription y Amazing Slow Downer. Creo que incluso el Audacity permite hacerlo.

No hagas siempre lo mismo
Cambia algo. Haz diferentes ejercicios para conseguir lo mismo. ¿Tocas delante del ordenador con el rocksmith? De vez en cuando usa un ampli y toca con una tablatura. Pon en youtube una canción que conozcas y toca de memoria por encima. Vete a un parque y practica ahí. ¿Sueles tocar sentado? Practica de pie.
No hagas siempre lo mismo y conseguirás ser versátil. Y evitarás aburrirte.


¡Mide tus los progresos!
Una de las mejores motivaciones para seguir con la guitarra es obtener resultados, ver cómo mejoras y vas alcanzando tus objetivos. Acostúmbrate a anotar qué tal haces cada ejercicio y cada trozo de canción. Si estás aprendiendo una escala anota los bpm a los que la puedes hacer perfecta cada vez que la practiques. Podrás ver cada día cómo vas mejorando. Además sabrás cuándo has dominado algo y es hora de pasar a otra cosa. Y verás cuáles son tus puntos débiles y qué te está costando más y podrás cambiar la planificación para dedicarle más tiempo.




CONSIDERACIONES FINALES

Me he dado cuenta de que todo lo anterior sirve para cualquier cosa que te propongas en la vida. Para estudiar una carrera, para aprender algo, para ponerse en forma por motivos de salud. Yo siempre he sido de los que pasaban por la vida sin rumbo fijo y creo que es precisamente por no usar este método (o alguno similar). Creo que empezar a trabajar de esta forma me va a ser increíblemente útil, y no sólo para aprender a tocar la guitarra.

Estoy preparando un segundo post sobre este tema, centrándome en mi caso concreto. Mis objetivos, mi planificación, mis ejercicios. Por si a alguien le sirve de inspiración.

19 abril 2017

Invirtiendo en mí mismo

Como expliqué en mi anterior post hasta ahora mi vida entera ha orbitado en torno a tener pareja. Y esto me estaba jodiendo vivo, siendo hora de renunciar a ello.
Pero renunciar a ese sol no implica quedar a la deriva por el espacio, hundiéndome en el frío absoluto y la soledad hasta no poder aguantarlo más. He de encontrar algo con que llenar ese vacío que llevo dentro antes de que me devore.

La mejor alternativa que he encontrado al Sunset Limited es invertir en mí mismo. Hacer cosas por y para mi. Dedicar mi tiempo a algo que me haga sentir orgulloso, realizado. Eso, en vez de emplear mi ocio como un anestésico y limitarme a distraerme para no pensar.

Dado que no tengo una pasión que me marque el norte elegir el camino a recorrer es más difícil que para otros. No tengo una meta concreta que haga obvia esta elección por lo que tras descartar el camino actual tengo que escoger otro basándome en las características del propio camino, más que en hacia dónde lleva.

¿Cómo es el que quiero recorrer? ¿Qué me hace sentir bien, satisfecho, orgulloso, lleno? Especialmente a largo plazo, en vez de ser un parche en el presente.

Leer. Tengo desde hace tiempo la lista de libros esenciales, principalmente los clásicos: El señor de las moscas, El doctor Jekyll y Mr. Hyde, Robinson Crusoe... Pero cualquiera vale. Leer es un fin en sí mismo.

Aprender. No leer sólo narrativa sino algo que me aporte conocimientos. Libros de divulgación, libros de texto de cualquier area de mi interés. Por ejemplo Sagan (ciencia), Asimov (historia), Jared Diamond (antropología), Platón/Russell (filosofía)... Continuar con la carrera de filosofía también parece buena idea, con el mismo planteamiento de antes: mi prioridad es aprender antes que sacar un título. De hecho coger asignaturas de cualquier tema que me llame la atención, independientemente de la carrera, parece cojonudo. No lo considero prioritario pero la satisfacción a largo plazo es digna de tenerse en cuenta.

Música. Ya forma una parte importante en mi vida. Descubrir grupos y canciones nuevas que resuenen conmigo es un placer. Y estoy jodidamente orgulloso de mi colección musical, seguir engordándola es apostar sobre seguro.



Aprender a tocar la guitarra: De nuevo, la música ya es una parte importante de mi vida, ¿por qué limitarme a escucharla de forma pasiva? Siempre me ha encantado el sonido de la guitarra, siempre he deseado saber tocar, siempre he envidiado a los que podían hacerlo. Considero la música como algo poderoso, como una fuerza de la naturaleza capaz de crear tempestades y huracanes. O al menos tiene ese efecto en mí. Ser capaz de crear emociones tan intensas en otros es ser un dios.
Además me vendría muy bien como desarrollo del carácter. Hasta ahora destaco por mi facilidad para abandonar cuando hay complicaciones, por centrarme en el presente sin planes a largo plazo y no hacer nada a menos que me aporte beneficios inmediatos. Aprender a tocar la guitarra implica invertir varios cientos de horas dando asco, sonando horrible, antes de empezar a recoger los frutos. No estoy acostumbrado a invertir a largo plazo, ni a hacer un esfuerzo constante en algo que en el momento es difícil y poco gratificante. Me vendrá bien.

Seguir escribiendo. Mi blog, mi pequeño espacio en el mundo donde puedo mostrarme como soy, vomitar mis penas o cualquier cosa que me pase por la cabeza totalmente en público, pero al mismo tiempo de forma anónima. Se ha convertido en un viejo compañero de fatigas con el que compartir mis preocupaciones o aquello que me interese. En una cabaña aislada en el bosque a la que ir cuando necesito refugiarme o simplemente calma para pensar. En un megáfono con el que puedo comunicarme con el mundo, a falta de algo mejor.

Hace poco detallé qué posts me hacen sentir orgulloso, y habría que destacar los "grandes" proyectos. Los que implican investigar, analizar, ordenar ideas y exponerlo todo de forma coherente. Implican trabajo pero compensan. Creo que es buena idea potenciar el trabajar en esos temas de interés. Especialmente el actual, desde hace unos años, de antifeminismo.

¡Cocinar! Sí, sonará raro. El caso es que alimentándome soy un puto desastre, puedo subsistir a base de cereales y pizza congelada. Por eso cada vez que me lío y preparo un plato algo elaborado (tampoco esperéis ninguna extravagancia) me siento orgulloso. Especialmente si sale rico.

Y por último no me haría mal empezar a cuidarme un poco, me haría sentir mejor, más a gusto conmigo mismo. Nada tan drástico como cuando me apunté a judo y acabé meando sangre, pero hacer algo. Un poco de ejercicio en casa y salir a caminar de vez en cuando. Quitarme la cocacola y beber más agua. No picar entre horas. Comer más fruta. Dejar de fumar sería todo un logro. La verdad, con lo poco que me cuido es un milagro que no esté como un tonel y acarreando una bombona de oxígeno. Mis análisis salen bien, pero de seguir así no por mucho más tiempo.

Este es, tras renunciar a la fantasía imposible y nociva de una vida perfecta en pareja, el mejor camino que puedo imaginar para mí mismo. No es el que deseo ni el más fácil de recorrer pero sí el que más me puede beneficiar a la larga. No espero cambios mágicos ni dar un giro a mi vida de lanoche a la mañana. Tan sólo es dar un paso. Y luego otro.

06 marzo 2017

Enterrando la esperanza

Ya tengo 35 años.
35. Putos. Años.
Va siendo hora de asumir alguna cosa.

Creo que en alguna ocasión os he hablado de cómo envidio a las personas que tienen una pasión, algo que les marque el camino a seguir, una zanahoria colgando delante del hocico que les hace levantarse cada mañana y les da un motivo para seguir andando. Algo que tira de ellos. Y os he contado cómo mi brújula está rota, cómo gira constantemente sin detenerse por más que breves momentos. Cómo estoy desnortado y voy deambulando sin rumbo fijo, dejándome llevar por la corriente sin un plan de vida o un objetivo claro.
Pues bien, mirando atrás creo que sí que ha habido una constante en mi vida.

Siempre ha habido una parte de mí mismo que anhela constantemente la misma cosa y es atraída a ello como la polilla a la llama. La parte que en las noches frías y solitarias llena mi mente de imágenes de caricias, sonrisas y miradas tiernas. Palabras cariñosas. Besos. Compartir con alguien cualquier cosa que encuentre interesante o símplemente la rutina aburrida del día a día. Ver una película abrazados. Dibujar con la punta de los dedos sobre su piel. Dormir haciendo la cuchara, sintiendo su calor, la suavidad de su piel y su respiración en el hueco del cuello.  Afecto. Compañía. Sexo.
La parte de mí responsable de la paranoia de la tienda de camas siempre ha estado ahí.

Y va siendo hora de acabar con ella, antes de que ella acabe conmigo.

Hasta ahora sólo me he sentido plenamente feliz en pareja, pese a que ninguna de mis relaciones haya sido perfecta o estado libre de problemas. Hasta ahora sólo era capaz de imaginarme un futuro o bien feliz en compañía o terriblemente miserable en soledad. Hasta ahora mi única estrategia para enfrentarme a la soledad ha sido la anestesia, buscar algo que me distrajera del sufrimiento. Entretenerme con videojuegos para evitar pensar en ese vacío interior. Vivir en standby. Levantarme el cuello del abrigo y seguir caminando en la tormenta.

"Si consigues cerrar la puerta detrás de todo eso hará frío, y estarás sólo y aullará un viento salvaje. Pero tú no haces nada. Sólo te subes el cuello del abrigo y sigues caminando."
Hasta ahora mi único consuelo han sido una esperanza que se iba desvaneciendo y la idea liberadora de poder coger el Sunset Limited cuando la indigencia afectiva se haga intolerable y las hienas se vuelvan tan poderosas que nada en el mundo consiga ahuyentarlas.

Fuente

Y seamos realistas, ahora mismo todo apunta a que el futuro que me espera es solitario. He estado viviendo una ilusión, la esperanza imposible de encontrar a alguien con quien ser feliz, y toca despertar. Hay demasiado jugando en mi contra como para seguir creyendo que está a mi alcance, como para permitir que mi felicidad dependa de ello.

Hagamos inventario de qué juega en mi contra:

Empecemos por lo más básico; las posibilidades de simplemente conocer a alguien son mínimas. A penas salgo de casa, no tengo vida social ni me siento cómodo rodeado de gente. Empezar algo con alguien del trabajo queda descartado e internet ayuda pero no tanto. De entrada pocas van a cruzarse por mi camino posibilitando que pase algo.

Eso sin olvidar que soy demasiado raro; a nivel de gustos, aficiones, forma de ser y de pensar. A la dificultad para conocer a alguien hay que añadir la baja probabilidad de ser compatibles, de congeniar. ¿Plan de futuro juntos? Ni estoy preparado ni tengo deseo o intención de procrear (mucho menos hacerme cargo de los críos de otro). A esta edad la mayoría ya están divorciadas y con hijos, o con el reloj biológico gritándoles con un megáfono que se den prisa, cuando el mayor nivel de compromiso que yo podría plantearme, tras varios años de relación, sería vivir juntos el día a día sin planes a largo plazo.

Por otra parte con el tiempo me he dado cuenta de que no ansío una relación de pareja sino un refugio. Poder esconderme del mundo y de las hienas entre los brazos de alguien. Caricias que me sirvan de consuelo, besos que me hagan flotar en el olvido. No, no es una forma muy sana de enfocar una relación.

Incluso si tuviese la increíble suerte (otra vez) de que alguien me caiga del cielo y muestre interés en mí soy demasiado emotivo. Mi vida volvería a convertirse en una montaña rusa emocional sobre la que no tendría ningún control. Aunque esto no la asustase a ella con toda seguridad me acojonaría a mi. Y, por experiencia, cuando me veo en situaciones de este tipo mi reacción suele ser cavar un agujero donde esconderme o levantar un muro tras el que protegerme. Tiendo a cortar el contacto y retraerme a la seguridad de mi soledad, donde sólo yo puedo hacerme daño.

También está el hecho de que mi personalidad, con la autoestima inmisericorde, la enorme inseguridad, la metatesiofobia haciendo que cualquier situación poco familiar suponga un estrés inmenso y un reto para el que pocas veces me siento con fuerzas para afrontar... Soy un imán para las chicas. Un imán de su mismo polo. De joven (y con suerte) aún puede despertar en alguna cierto sentimiento maternal, pero a estas alturas sñolo soy un Woody Allen sin pasta y sin gracia. Nada más que un hombrecillo patético al que le da miedo el mundo.

Si al menos fuera capaz rebajar mis expectativas y aferrarme a la primera que me acepte como a un clavo ardiendo la cosa sería más fácil. Beggars can't be choosers, lo sé. Pero os aseguro que he intentado ignorarlo cuando no estoy a gusto y simplemente no funciona, acaba siendo jodido para ambos. Aunque lo intente no puedo ser feliz en una relación que no es lo que quiero. Acabo amargándome y desquiciando a la otra persona.

Y por último está el enorme saco de mierda, por llamarlo de alguna forma (elegante, ¿verdad?), que acarreo conmigo. Mi negatividad, pesimismo, mis neuras, bajones, crisis, rachas de apatía, problemas para hacer vida social... ¿Quién iba a querer estar conmigo y lidiar con mi mierda cuando hay un sinfín de tíos que tienen tanto o más que ofrecer que yo y con menos complicaciones?

Podría ponerme mi disfraz de persona normal pero ya es bastante agotador llevarlo en el trabajo y con la familia. Una pareja (o un amigo) sólo tiene sentido si con ella no necesitas fingir, si puedes mostrarte tal como eres. Claro que si me muestro como soy lo más probable es que ahuyente a quien sea o, a la larga, le acabe desquiciando. No me es viable ponerme una máscara ni quitármela.

Parece que simplemente soy NO APTO para una relación de pareja. Pero un momento, ¿cómo que relación de pareja? No tiene sentido llamar así a lo que anhelo. Lo más que podría aspirar es llegar a un arreglo junto con alguien que no encuentre nada mejor, estar juntos por no saber estar solos. Pero incluso así, teniéndolo todo en cuenta, la probabilidad de llegar a ser feliz con alguien es simplemente demasiado remota. Y el coste de seguir intentándolo demasiado alto. Mi felicidad en pareja es ese punto en la distancia al otro lado de un interminable campo de minas. Cada fracaso me destroza y me deja mutilado y maltrecho para el siguiente intento, que con toda seguridad acabará con otra explosión y yo volando por los aires. Ya estoy demasiado dañado, no puedo permitirme seguir intentándolo.

No. Ya no tiene sentido seguir torturándome con la esperanza. Ya tengo 35, putos, años. He de admitir que ese tren ya ha salido. Y yo sigo en la estación. Solo.

Y entonces ¿qué queda? ¿El Sunset Limited? ¿Cuál es el propósito de este post? ¿Más mierda autocompasiva?

Aunque hasta ahora no lo parezca lo cierto es que no. El objetivo de este post es precisamente lo contrario, plantearme un futuro que no sea el Sunset Limited. Cuando ante la pregunta ¿Si no tienes una relación qué te queda? la respuesta es: "Nada. morirme de asco. Amargarme y sufrir hasta que no sea capaz de aguantarlo más." parece obvio cuál es el problema. Este es el primer paso, reconocer el terreno para orientarme y saber dónde estoy. Analizar la situación. Y mi aquí y ahora es la indigencia afectiva, además del futuro más probable. Esto es así.

El segundo paso: soltar lastre. He estado viviendo una ilusión, la mentira de que puedo encontrar a alguien con quien ser feliz. Ya he tenido bastante suerte en ese aspecto, mucha más de la que merecía. No puedo depender de que la Fortuna me sonría más veces. No puedo permitir que mi puto mundo orbite en torno al sol de una relación de pareja ideal que me haga feliz.
Voy a vivir sólo. Voy a morir solo. Esto es inevitable.
Pero aún hay algo que  puedo elegir. Puedo seguir como hasta ahora, viviendo un luto perpetuo por mi vida sentimental, haciendo una apuesta de todo o nada con el Sunset Limited como única escapatoria si pierdo, o puedo hacerme a la idea y tratar de imaginar un futuro alternativo.

Y el tercer paso es marcarse un objetivo y echar a andar. Dado que está claro que no voy a cambiar y tampoco me va a caer del cielo lo que quiero más me vale ocupar el tiempo que me queda con algo que me llene. Empezar a trabajar en mi propia felicidad en vez de esperar que me llegue de la mano de alguien. No limitarme a pasar el tiempo, a distraerme para evitar pensar en el enorme vacío que siento dentro, sino empezar a llenarlo. A invertir en mi, en cosas que me aporten algo, que me hagan sentir bien a largo plazo. Cualquier cosa que me haga sentir orgulloso y satisfecho. Realizado. Creo que esto da para un post.


Concluyendo: ya tengo 35 años. Ya he malgastado lo mejor mi vida. Va siendo hora de, al menos, intentar hacer algo con el resto.