18 febrero 2015

El antifeminismo, los MGTOW y mi pequeño bajón


Llevo ya varios meses estudiando el feminismo y antifeminismo y he de reconocer que ha empezado a cambiar mi forma de ver el asunto, y a mi mismo.

Nunca me han gustado las feministas y su visión del mundo. Lo que dicen me parece falso, partidista, sesgado, y sobre todo ofensivo. Casi a título personal, ya que sólo por ser hombre me meten en el mismo saco que pederastas, violadores y maltratadores.


A finales del año pasado, probablemente curioseando sobre el Gamergate y Anita Sarkeesian, tropecé con un video de la doctora en filosofía Christina Hoff Sommers sobre el tema. Esa señora me impresionó por lo razonable y cabal que era pese a ser feminista. Me leí su libro Who Stole Feminism; How Women Have Betrayed Women y en él critica duramente el feminismo mainstream y desmiente muchas de sus mentiras (estadísticas manipuladas, campañas difamatorias infundadas, etc.). En ese momento empecé a plantearme estudiar el tema en profundidad para poder formarme una opinión bien fundamentada (hasta ahora mis discusiones sobre el feminismo eran más una reacción visceral desde la ignorancia por las salvajadas que dicen).


Me he tomado como proyecto personal recopilar toda la información relevante que pueda sobre el tema y condensarla, en forma de visión completa sobre el feminismo y los asuntos de género. Y así empecé documentarme e investigar; leer libros, ver videos, revisar webs… tanto feministas como antifeministas (de lo contrario sólo tendría una única visión subjetiva del tema).




Uno de mis mayores hallazgos ha sido el canal de youtube de Karen Straughan, una canadiense activista del Men’s Rights Movement. En sus videos y artículos rebate ideas fundamentales del feminismo y le hace una crítica feroz, pero siempre presentando argumentos sólidos, una lógica coherente y respaldando todo con datos de estudios científicos, ejemplos reales y psicología evolutiva.

En una de sus ideas centrales Karen sostiene que el patriarcado existía, pero que nunca ha consistido en oprimir y esclavizar a las mujeres. El ser humano ha evolucionado manteniendo un dimorfismo sexual; los hombres tienen mayor tamaño, masa muscular y fuerza física y en los test de personalidad muestran más propensión a asumir riesgos, a defender a mujeres, etc. El macho que arriesgaba su bienestar, ya fuera compitiendo con otros machos por las hembras o arriesgando su vida para cazar y proveer a su familia, tenía más probabilidades de engendrar descendencia y que ésta llegara a edad adulta. Las mujeres, en cambio, eran menos capaces físicamente y estaban la mayor parte de su vida preñadas y/o con un crío colgando de cada teta. Simplemente no podían desempeñar el mismo rol que los hombres. El dimorfismo sexual llevó a los roles diferenciados entre hombre y mujer en la sociedad (y sólo recientemente, cuando el trabajo dejó de ser tan físico y peligroso, surgió el feminismo reclamando independencia de los hombres).

En el comportamiento sexual esto se traduce en que las mujeres emiten señales de ser sexualmente activas y los hombres deben ser los que den el primer paso. Pero no les vale cualquier hombre, sólo desean llamar la atención de los mejores, y cuando uno que no está a la altura de sus expectativas muestra interés lo ven como una amenaza (de ahí las campañas feministas contra los piropos). Las mujeres escogen al mejor proveedor, les atraen los hombres con alto estatus social, poder y dinero. O al menos a los que presenten características que les permitan conseguirlo.

Esto, a título personal me afectó un poco. Soy inseguro, introvertido, con baja autoestima, tengo mis miedos… siempre me he visto como un macho beta o casi un tardolescente. Y hace ya mucho que renuncié a ligar. Lo cierto es que empecé a torturarme un poco pensando que mis cualidades son opuestas a las que las mujeres encuentran atractivas (personalidad antierótica), que si estoy destinado a la pila de descartes de la evolución junto con los débiles, enfermos e ineptos, etc. Incluso mi propia hombría o masculinidad estaba ahora en entredicho; soy "poco hombre" por no ser extrovertido, lanzado y seguro de mi mismo... Vamos, nada que no haya hecho antes hasta la saciedad, el mismo perro con distinto collar.

Pero dándole vueltas, ¿tan grave es? Según un estudio sólo el 40% de los hombres de la historia consiguieron procrear frente al 80% de las mujeres (para que luego digan que las mujeres se llevaban la peor parte durante la historia, la presión evolutiva no lo sustenta). Pertenecer a ese grupo es tirar una moneda al aire, no un fracaso estrepitoso.

  

Y entonces llegué a los MGTOW (principalmente Sandman, de momento)

Para quien no lo sepa un MGTOW (Men Going Their Own Way) es alguien que rechaza tragar con lo que la sociedad y las mujeres esperan de él. Ser MGTOW consiste en reconocer que sólo tú eres dueño de ti mismo y  tienes derecho a decidir tus propios objetivos en la vida. Hablan de “tomarse la píldora roja” (referencia a Matrix) para referirse al hombre que ve la realidad tal cual es y decide oponerse al ginocentrismo de la sociedad para hacer lo que él quiere. Algunos critican que se espera de ellos que sean serviciales con las mujeres (en el sentido de servidumbre). Otros que el matrimonio, bajo las leyes actuales de divorcio, no es más que un pésimo negocio. Cada uno tiene su propia visión pero casi todos coinciden en que el mundo es hostil contra los hombres a favor de las mujeres y rechazan participar bajo esas normas. Y parece ser que el "movimiento" empieza a tener éxito.




Pensando sobre ello he de reconocer que encajo en ese grupo. Siempre he ido a mi bola, pese a afectarme mucho la opinión de los demás sobre mí. De adolescente pasé varios meses durmiendo por las tardes para estar despierto durante la noche. Siempre me ha gustado la noche (de ahí mi apodo), me sentía a gusto y concentrado para leer, escribir o hacer cualquier cosa. Con la música siempre he sido el de gustos raros. Nunca me he tragado lo comercial y en cambio buscaba grupos nuevos a partir de canciones que salieran en alguna película o me llamasen la atención. Actualmente tengo una selección de unas 1.500 canciones sueltas recopiladas de aquí y allá que incluyen todo tipo de géneros. También dejé de salir los fines de semana a emborracharme en bares (como hacían mis amigos y la mayoría de la gente que conozco) porque no lo disfrutaba. Incluso a la hora de estudiar suelo mandar a paseo el temario y libro de texto oficial si no me convence y hacerlo a mi manera, anteponiendo mi satisfacción personal a los resultados del examen.

Siempre me ha gustado hacer las cosas a mi manera, lo que me parecía mejor para mí, y con las mujeres no ha sido distinto. Nunca he tenido interés en formar una familia, casarme y tener hijos. Por suerte he tenido un par de relaciones largas y he salido ileso, si alguna se hubiera quedado embarazada y empeñado en tenerlo probablemente hoy sería un hombre castrado casado e infeliz. U otro divorciado exprimido y amargado más.
 
Tras el bajón inicial provocado por la biología de Karen he empezado a preguntarme por lo que yo quiero, en vez de compadecerme por lo que (creo que) no puedo tener. Quiero seguir así. Un curro, principalmente por supervivencia y para mantenerme ocupado y distraído. Sin ambición, no pretendo hacer carrera ni dedicarle más tiempo y esfuerzo del necesario. Mis necesidades económicas no son grandes y no veo sentido a matarse a trabajar (me viene a la cabeza Sócrates paseando por el mercado contemplando los productos exóticos y diciendo para sí: "¡Cuántas son las cosas que no necesito!"). Quiero seguir dedicando mi tiempo libre a juegos de ordenador, libros, blogs, música, películas y series, dedicar fines de semana enteros (parando sólo para comer y dormir) al proyecto que me tenga atrapado en ese momento… Hacer lo que yo quiero, lo que me gusta y atrae. Lo que disfruto. Lo que me hace sentirme realizado.

Por otro lado soy muy afectuoso, siempre he sido de mimos, abrazos, contacto físico... Me encanta el sexo. Pero en una relación quisiera seguir como ahora. Me gustaría tener una compañera con la que compartir mi tiempo, con quien disfrutar de lo mismo que disfruto ahora, pero sin obligaciones ni responsabilidades. Sin tener que cambiar demasiado porque sea lo que se espera de mi. ¿Qué posibilidades tengo de encontrar mujeres dispuestas a esto y que compartan mis intereses? Siendo realista muy, muy pocas. ¿Estaría dispuesto a renunciar a lo que quiero por tener pareja? Rotundamente NO. Prefiero seguir solo, por mucho que lo eche de menos.

Esto es exactamente lo mismo que cuando me torturo por no ser "normal" y disfrutar como hace la gente saliendo de juerga y escuchando la mierda que pongan en los bares. No me gusta y yo he elegido no salir. En cierto modo soy yo quien elige estar solo. No repudiando a las mujeres por misoginia sino aceptando que, probablemente, el precio de vivir como quiero sea no tener pareja. Y os diré algo: la soledad no es tan jodida cuando es uno el que la elige, aunque sea porque no le gusta la alternativa.

Estar solo no tiene por qué ser algo jodidamente horrible.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gustó tus párrafos finales. La verdad me identifico mucho con lo que piensas y quieres hacer. Es de valientes no dejarse llevar por lo que nos diga la sociedad, la familia, la religión y la cultura. Apartarse de todo lo que nos distrae y dar ese paso ha cumplir nuestros sueños, a seguir nuestras pasiones.

Gaueko dijo...

Gracias por el apoyo :)
Un saludo.

Anónimo dijo...

Oiga!! por casualidad no habrá estado usted en mi cerebro??? Suscribo cada palabra.

UpDownStroke dijo...

El mgtow que no es Alfa, se expone a la ridiculización. Es el precio que hay que pagar por ser soltero, sin hijos, y no ser el gilipollitas ganador de turno o pagafantas. No defiendo los misóginos, pero tampoco al baboso. Una cosa es promulgar el machismo (cosa que les conviene a las féminas y sus activismos) y otra es promulgar la "no manipulación femenina".