16 diciembre 2009

Sobre el concepto de identidad

Hoy quiero hablaros sobre algo a lo que llevo dando vueltas una temporada, el concepto de identidad.

¿En qué consiste exactamente? Identidad es poder decir que algo es igual a sí mismo, es decir, A=A, frente a algo que es igual a otra cosa (A=B).

Tomemos 2 bolas de jugar a bolos. Han salido una tras otra de la misma fábrica. Pesan exactamente lo mismo, tienen el mismo color, misma forma, están hechas del mismo material... Son idénticas, pero evidentemente son 2 iguales entre sí, y no una igual a sí misma. A=B.

Hasta aquí todo muy sencillito. Veamos la paradoja de Teseo:

Se cuenta que Teseo, tras dar matarile al cabeza-morlaco, volvió de Minos a Atenas en un barco muy chulo de 30 remos. Pongamos que en el puerto de Atenas guardaron el barco como un trofeo para fardar ante las visitas; lo mantenían limpio y en buen estado, cambiando partes a medida que lo necesitaba. Unas cuerdas, una vela que se rasgó, un tablón suelto de la cubierta... Al cabo de 300 años se habían sustituido, una a una, todas las piezas que formaban el barco.

La pregunta es, ¿Sigue siendo el mismo barco en el que Teseo volvió a Atenas?
Se podría decir que no, dado que no conserva ni una pieza original. En ese caso ¿a partir de cuántas piezas sustituidas dejó de ser el mismo barco? Incluso se podría decir que si durante el viaje de vuelta tuvieron que remendar un agujero en una de las velas ya no era el mismo barco que al zarpar, pues el original tenía sus velas en perfecto estado.

También se podría decir que sí, que es el mismo barco. Que pese a que no tenga ninguna pieza original se ha mantenido su "esencia" dado que sigue siendo un barco, con el mismo diseño, mismos materiales etc. En ese caso, si las piezas que fueron retirando las almacenasen y con ellas hubieran construido una réplica al original, ¿Cuál de los dos es el barco original de Teseo?

Definir qué constituye la identidad de algo es un problema en el momento en que el objeto en cuestión es algo que cambia en el tiempo.

Trasladémoslo a personas. Supón que conoces a un niño de 10 años y 20 años después lo vuelves a encontrar. ¿Sigue siendo la misma persona? Es evidente que ha cambiado. Ni su estatura, ni su peso, ni su carácter y forma de pensar son los mismos. De hecho todas las células de su cuerpo han muerto y sido reemplazadas por otras. ¿Cómo podemos decir entonces que es la misma persona? Que se da la relación A=A.

Pongamos otro ejemplo. Un hombre malvado viola y asesina a una mujer. Cuando aparece la policía roba un coche y en su huída tiene un gravísimo accidente contra un árbol. Pasa unos meses en coma y finalmente sale de él con amnesia total irreversible. Tiene que aprender de cero a controlar su cuerpo, como un bebé. A andar, comer, hablar. Tras 2 duros años de rehabilitación se ha convertido en un tío decente, respetuoso y nada violento. No queda en él rastro de la persona que fue. ¿Se podría decir que es otra persona distinta? ¿Sería justo que pagara por el crimen?

Decía Heráclito que "Ningún hombre puede cruzar el mismo río dos veces, porque ni el hombre ni el agua serán los mismos." Si nos ponemos quisquillosos cada pensamiento que tenemos, cada vivencia que tenemos, por insignificante que sea, nos cambia. La única forma de poder decir que uno es igual a sí mismo sería congelar el tiempo para evitar el cambio.

Me temo que hoy no tengo conclusiones sobre el tema. No existe una definición universal, pasa como con el concepto de justicia. Todo el mundo tiene un concepto de justicia, pero a la hora de aplicarlo, de decir qué es justo y qué no, cambia de una persona a otra.

Me despido con una anécdota de Dogulas Adams en "Last chance to see" que dice así:

Yo recuerdo que una vez en Japón, fui de visita al Gold Pavilion Temple en Kyoto y me sorprendí al observar lo bien que el templo había resistido el paso del tiempo desde que fuera construido en el siglo catorce. Entonces me explicaron, que en realidad el edificio no había resistido, ya que de hecho se había quemado hasta los cimientos dos veces durante este siglo. Por lo que le pregunté a mi guía japonés "¿O sea que no es el edificio original?".
"Al contrario, por supuesto que es el original", me contestó, un tanto sorprendido por mi pregunta.
"¿Pero no se incendió?".
"Sí".
"Dos veces".
"Muchas veces".
"Y fue reconstruido".
"Por supuesto. Es un edificio histórico importante".
"Con materiales completamente nuevos".
"Por supuesto. ¡Si se había incendiado!".
"Pero entonces, ¿cómo es posible que sea el mismo edificio?"
"Siempre es el mismo edificio."
Y tuve que admitir que este era un punto de vista perfectamente racional, solo que partía de un postulado completamente inesperado. La idea del edificio, la finalidad del mismo, y su diseño, son todos conceptos inmutables y son la esencia del edificio. El propósito de los constructores originales es lo que sobrevive. La madera de la que esta construido decae y es reemplazada todas las veces que sea necesario. El preocuparse por los materiales originales, que solo son recuerdos sentimentales del pasado es no saber apreciar al edificio."


6 comentarios:

Lluvia dijo...

Me encanta este post! aunque es un tema del que ya habíamos hablado... sigo sin poder encontrar respuesta.

Supongo que esa es la finalidad de las paradojas... hacernos pensar y tener que admitir que no hay respuesta absoluta para nada.

:***

Gaueko dijo...

Lo que más me llama la atención es que hay una serie de conceptos que son universales (todo el mundo los comprende), como el de identidad, la justicia y el bien y el mal pero cuya aplicación práctica parece ser siempre relativa :)

Sobre las paradojas siempre me han parecido muy interesantes, quizá les dedique un post en exclusiva :)

Anónimo dijo...

Sea lo que sea el concepto de identidad, esa idea abstracta es una de las pocas certezas que existen a nivel personal. Sabes que pase lo pase seguiras siendo tu misma, que da igual lo que suceda a tu alrededor porque la 'esencia' de ti misma continua. Es una forma de decir que cuando te comportas tal y como eres, sin dobleces, no importa que mundo exterior se desmorone.

PD:Hacia mucho q no escribias,¿¿ como vas con la pata coja?? Un saludo

Ester

Gaueko dijo...

La pata un poquito mejor cada día. Ya está todo sano y sólo queda recuperar algo de músculo para que no se queje tanto al andar. No creo que me quede mucho más.

Gracias por el interés Ester

Wochi dijo...

No he visto mi comentario n el que te daba mis datos para hablar tranquilamente conmigo. No sé si fue que no lo mande bien. No quiero pensar otra cosa, porque sé que si no quisiras hablar conmigo, por lo que fuera, me lo dirías sinceramente.
¡Felices fiestas! mjorate de esa pata y si,... pienso que las piedras que reconstruyen lo mismo, son en esencia las mismas, aunque mas nuevas y lustrosas,... Saludos afectuosos :)

Gaueko dijo...

Wochi, no he borrado ningún comentario tuyo, si es lo que temes.