11 marzo 2015

Barbijaputa

He leído un artículo de Barbijaputa titulado Falacias 'ab machismum' (volumen I).

El texto en rojo son mis comentarios. 

Las personas feministas siempre tienen que mantener los mismos debates sobre machismo con reaccionarios del movimiento. Con el primer volumen de este recopilatorio podemos abreviar el debate que nos salga en el futuro con este tipo de interlocutores cuando se escuden en excusas y simplismos de 1º de Machismo.


1. El feminismo es igual de malo que el machismo (Falacia absque RAE).
Falso. Error de principiante: ni por la RAE ha pasado.
El feminismo no promueve la supremacía de la mujer. El feminismo es un movimiento que exige igualdad de género.


http://www.eldiario.es/bbtfile/6_20150309vnSFGV.jpg
La definición del diccionario no es válida. El feminismo se define por los actos de quienes actúan en su nombre y éstos, a menudo, demuestran que no buscan la igualdad y que tienen un alto grado de misandria. El feminismo tiene más de hembrismo que “movimiento por la igualdad de derechos”. Por eso pese a que la inmensa mayoría de la gente es pro-igualdad sólo un pequeño porcentaje se considera feminista. De ahí que la crítica de que “el feminismo es igual (de malo) que el machismo” tenga sentido.
En vez de decir a la gente corriente que lo que ellos perciben como feminismo está equivocado deberías decírselo a las feministas radicales que han arrastrado por el barro el buen nombre del feminismo como búsqueda de la igualdad.
Si te empeñas en defender el nombre del feminismo deja el diccionario en paz. Puedes señalar que no todos los feminismos (aunque sí algunos) buscan la supremacía femenina, o que las radicales misándricas no son “verdaderas feministas”. Ambas opciones hacen aguas pero son menos flojas que esta.


2. ¿Y por qué se llama feminismo? Eso no es igualitario (Falacia ad palabro).
Se llama “feminismo” porque es una doctrina favorable a la mujer (del latín femĭna), si hubieras dejado la frase aquí estaría de acuerdo ya que somos nosotras las perjudicadas por el patriarcado: somos nosotras las que ganamos menos, las que somos violadas, las que somos maltratadas, etc. Afirmas que el patriarcado aún existe y que sólo perjudica a las mujeres (en ambos sentidos; nunca beneficia a mujeres ni nunca perjudica a hombres). Que la brecha salarial entre hombres y mujeres es real. Que las violaciones y la violencia doméstica son problemas de género y exclusivos de las mujeres… Y no te molestas en demostrar nada de esto. ¿Por qué ibas a hacerlo? Al fin y al cabo para las feministas esto son dogmas. El problema es que no todo el mundo los acepta.Gracias a $dios.
¿Podría llamarse “igualitarismo” o “todosjuntosismo”? No. ¿Por qué? Primero porque el igualitarismo es  otra cosa ¿Por qué pones el enlace de la RAE y no el de la wikipedia, o wordreference donde lo define como "Tendencia política que defiende la igualdad entre las personas por encima de diferencias de sexo, raza, credo u otras."? y segundo porque no todos necesitan este movimiento para reclamar sus derechos, dado que, en el caso de los hombres, los tienen por el hecho de nacer hombres. Ahora resulta que nacer con pito te hace inmune a cualquier injusticia y discriminación y que los hombres no tienen problemas por su género… El término feminismo es correcto porque al feminismo nunca le han importado media mierda los problemas de los hombres.



3. Muy feministas pero no pagáis en las discotecas, de eso no os quejáis (Falacia cum discotecum).
Sí pagamos. Y el coste es más alto. El precio que pagamos es el ser usadas como reclamo por el empresario (y sin cobrarle por el servicio) para atraer a hombres que consumen en su local que el empresario saque beneficio dándote algo gratis no implica que tú estés pagando nada. Tú entras gratis y él llena el garito, es una relación win-win y que, en muchas ocasiones, quieren cobrarse dicha inversión sea como sea. Cualquier mujer que lea este artículo tendrá en la memoria toqueteos, besos forzados y baboseos varios que, para colmo, nos han hecho interpretar como halagos. Que haya algunos tocones y babosos es problema de esos tocones y babosos. Ni es representativo de todos los hombres ni el dueño de la discoteca es responsable de su comportamiento aberrante.
En cualquier caso lo de la discoteca es sólo un ejemplo de cómo las feministas dicen buscar la igualdad entre géneros pero sólo para lo que les beneficia. Ni servicio militar obligatorio para las mujeres, ni custodia compartida por defecto, ni que los hombres tengan los mismos derechos reproductivos, ni protección contra malos tratos para hombres y homosexuales… Te has quedado con el ejemplo más chorra de todos los posibles, tanto que es una falacia de hombre de paja.



4. Las pruebas físicas de algunas oposiciones son diferentes y de eso no decís nada (Falacia ad musculus).
Los hombres de estas profesiones no tienen que demostrar su forma física cuando alcanzan cierta edad pero eso no suele importar a quienes reclaman más dureza en las pruebas a mujeres.
Tener pruebas físicas adaptadas a la fisonomía de cada sexo no es trato de favor, es una justa adaptación para la igualdad de opciones profesionales.
Según tu razonamiento alguien con un CI bajo debería aprobar la selectividad con menos nota, porque ha nacido con una tara biológica que hay que compensar para que tenga igualdad de oportunidades.
La igualdad consiste en ver personas en vez de hombres y mujeres. Tratar a todos igual implica un único rasero. Y si de lo que se trata es de escoger a la persona más apta para un trabajo (meritocracia) las pruebas deben ser las mismas para todos. El feminismo pone como excusa el patriarcado machista opresor para implantar un doble baremo que beneficie a las mujeres.



5. Sí, pero si yo peso 120 kilos y hay un incendio, prefiero que me toque un bombero hombre (Falacia ad bomberum).
Para empezar, ningún profesional de ningún cuerpo del Estado trabaja en solitario; todos lo hacen en equipo, por lo que nunca un bombero entrará solo en un incendio.
Da igual tener un bombero cojo o manco porque habrá otros tres que puedan hacer su trabajo por él. Da igual tener una bombero menos capaz porque para eso están los hombres, para hacer las tareas que ella no pueda. ¿En serio vas por ahí?
Para seguir: las pruebas físicas de bomberos exigen levantar solo 40 kilos, por lo que si pesas 120 kilos, más vale que el día de tu incendio haya como mínimo tres bomberos hombres solo para ti. Y, por esa regla de tres infalible, esperemos también que el agujero que te separe de ellos no sea tan pequeño que ninguno quepa por él.
Sobre esto no voy a decir nada porque desconozco el trabajo del día a día de los bomberos y si puede realizarlo igualmente alguien con peores aptitudes físicas. Supongo que habrás entrevistado a unos cuantos bomberos y conocerás la profesión en profundidad para llegar a la conclusión de que las mujeres son igual de capaces basándote en información de primera mano. 



6. La igualdad está muy bien, pero si la ley obliga a que haya tantas mujeres como hombres en cargos de responsabilidad, muchos hombres que valen se quedarán sin él injustamente. No importa el sexo, lo que importa es que valgan (Falacia pro Albert Rivera).
Escucharemos muchas veces esto como prueba de lo dañino que es el machismo sutil. Quien suele escudarse en esto para no ceder ni un ápice suelen ser hombres con miedo a perder sus privilegios. No les preocupa lo más mínimo que durante siglos haya sido el hombre el que, gracias al patriarcado, haya ocupado siempre altos cargos (y medios y bajos y subterráneos) en detrimento de mujeres que, en incontables ocasiones, estaban más preparadas y lo merecían más. Gracias al patriarcado las mujeres no morían en los campos de batalla, ni morían desempeñando trabajos brutales, ni tenían casi ninguna de las obligaciones ni responsabilidades de los hombres. Estaban protegidas y mantenidas en casa. Si el problema es que las mujeres no tenían acceso al poder político el 95% de los hombres a lo largo de la historia estaban tan oprimidos como ellas.
No son capaces de hacer ningún tipo de lectura que no sea la de "que el rollo este de la igualdad no deje sin cargo a ningún hombre válido" sin pensar que, eso que tanto temen, lleva sufriéndolo la mujer toda la historia. Hoy en día no hay ningún impedimento legal para que las mujeres puedan presentarse candidatas a ocupar cargos públicos. Si están en un partido que no pone a ninguna mujer en cargos importantes pueden montar uno propio y si convencen a la gente les votarán. Que las mujeres hayan sido excluidas históricamente de la política (junto con la inmensa mayoría de los hombres) no justifica que hoy, cuando son bienvenidas, se les dé un trato de favor para compensar nada.
Pero voy más allá: ¿acaso la paridad no dejaría también en la cuneta a mujeres mucho más válidas por el hecho de tener que incluir al 50% de hombres? ¿Por qué se da siempre por hecho que solo serían víctimas de esta obligatoriedad los hombres?
La principal oposición suele ser desde el libertarianismo: ¿Si un partido feminista quiere presentar una lista de sólo mujeres por qué se les debería impedir hacerlo?
Lo ideal sería no tener que conseguir la igualdad a golpe de ley, pero cada día estoy más convencida de que en esta sociedad no queda otra.
Yo cada día estoy más convencido de que forzar el cambio a golpe de leyes injustas (tratos de favor, doble rasero) en vez de centrarse en una educación que fomente la igualdad y dejar que el cambio social se produzca con los años sólo consigue polarizar más la sociedad y que el feminismo se gane, merecidamente, más y más detractores.



7. Yo estoy de acuerdo con la igualdad, pero tú eres demasiado radical (Falacia ergo sísípero).
Esta duele particularmente cuando te la dice alguien de izquierdas y es, precisamente, donde más la oigo. Hombres que luchan contigo codo con codo, que están a tu lado en manifestaciones por la igualdad social, que están hartos de escuchar cómo a ellos mismos los tachan de “radicales” por haber gritado consignas en la calle y por hacer huelgas.
Hombres orgullosos de ser radicales y luchadores que te llaman “radical” con tono despectivo a ti porque hay ciertas luchas que, al parecer, hay que hacerlas en voz baja y sin interrumpir las verdaderamente importantes, que ya te informarán ellos de cuáles son.
En definitiva, hombres que se saben el discurso feminista pero no se han empapado de él.
Los hombres no pueden tener ideas propias. Aunque apoyen la causa feminista de forma activa en el momento en que no estén de acuerdo contigo en todo u osen criticarte en algo se convierten automáticamente en machirulos opresores. ¡Cómo se atreven! ¡Herejes!
Con las mujeres pasa lo mismo. Si alguna feminista como Cristina Hoff Sommers las critica la tachan de traidora de género. Si alguna como Erin Pizzey, con información de primera mano, comete la desfachatez de negar el modelo Duluth de violencia doméstica y trata de abrir un refugio para hombres maltratados la amenazan de muerte y matan a su perro, obligándola a abandonar el país.
Cualquiera que no comulgue con el credo feminista o critique alguno de sus dogmas se expone a todo tipo de calamidades, que las feministas te manden callar es la menor de ellas.
La autora ni se plantea que si alguien feminista y de izquierdas la llama radical a lo mejor es que sí está pasándose de la raya.
La igualdad de género no es incompatible con la igualdad social, van de la mano y tienen que conseguirse juntas. Ninguna roba tiempo o protagonismo a la otra.
Por todo esto, la revolución será feminista o no será.


Sobre el artículo en general me llaman la atención un par de cosas.
La primera, bastante obvia, es que se ha inventado todas las falacias. Las falacias descalifican automáticamente algo que se intenta hacer pasar como argumento lógico. Lo que hace ella es intentar rebatir (sin demasiado éxito, diría yo) ciertos tópicos. Pero oye, calificar de falacia todo lo que critique al feminismo es un buen intento, si cuela, cuela. ¿no?
La segunda es que ha escogido malos ejemplos. Si quiere desmentir críticas al feminismo debería escoger las más sólidas, las que aportan cifras, datos y argumentos bien hilados. Métete con Christina Hoff Sommers, Karen Straughan, Warren Farrell… o incluso algo como esto, aunque no sea tan meticuloso respaldando con datos cada afirmación. Escoger los argumentos críticos con tu doctrina más flojos para destrozarlos (o intentarlo) no sé si es falaz (¿hombre de paja?), pero como mínimo es indicativo seguro de bajeza moral y deshonestidad. 



ACTUALIZACIÓN 16/03/2015

Poco después de este artículo veo otro similar en Yorokobu. En él dice que el feminismo es su definición del diccionario e insinúa que el feminazismo no existe, que es el hombre del saco. En los comentarios explico largo y tendido por qué creo que se equivoca (o miente a sabiendas).

La verdad es que todo lo que digo en los comentarios está resumido y me dejo muchas cosas en el tintero. El tema daría para muchos, muchos post. Pero no quiero convertir este blog en un bastión antifeminista.

4 comentarios:

david dijo...

Uno de los problemas es que actualmente se han tapado muchos términos que sirven para definir la realidad, como si fuera la neolengua de 1984.

Este esquema es de utilidad:

https://mega.co.nz/#!JNITCQZS!Du1AbpkMLBPg_6qIWLHNcBdKck7HV1_h_dnDOVDHKF8

Gaueko dijo...

Gracias por tu comentario, te contesto con un post entero.

Jaleante dijo...

Trato de combatir estos personajes desde mi blog.
www.asoplarlapita.com

Me alegra saber que hay gente con sensatez por ahí.

Saludos

Toallín dijo...

Casi me levanto de la silla y aplaudo. Pensamos exactamente lo mismo. Me parece penoso que este personaje crea que el fin justifica los medios. "Como el feminismo es una causa justa los medios que utilice para defenderla son justos, aunque impliquen humillar y dejar por los suelos a los hombres por el hecho de serlo". Eso creo que se puede considerar también una falacia.
En fin, muy buen artículo!